El Ayuntamiento entregará hoy a la Federación de Montaña las llaves de la Casona del Parque de Invierno. Después de seis años sin uso, la vieja quintana será la sede de los 86 grupos de montaña de la región. Contará con una sala de proyecciones y un centro social, y también tendrá espacios para cafetería, exposición de fotografías y sala de lectura con oferta de revistas especializadas.
Una escuela taller restauró la casa entre 1998 y 2000. Desde entonces el ayuntamiento barajó media docena de posibles usos, sin que ninguno saliera adelante: aula etnográfica, albergue de peregrinos, museo de la sidra, centro de hipoterapia, museo de la Federación de Parroquias Rurales y sede de las Peñas Azules del Real Oviedo. Es más, casi sonaron tantos usos como agresiones vandálicas han dejado su huella en el edificio.
Las tornas cambiaron el pasado mayo cuando la Federación de Montaña mostró interés por la casa y llegó a un acuerdo con el Consistorio, que hoy le entregará las llaves. Estará abierta, como quería su presidente, Juan Rionda, para la celebración de la Semana de Montaña que tendrá lugar en el Auditorio Príncipe Felipe los días 6, 7, 8, 9, 10, 13 y 14 en homenaje al geólogo alemán Gustavo Schulze.
Equipamiento «digno»
Mientras el Ayuntamiento ha corrido con las últimas reparaciones de la casona y costeado el mobiliario, también financia el diseño de la pista de skate, cuyas obras han comenzado junto a la vieja quintana. La Junta de Gobierno aprobó el pasado mayo su adjudicación al estudio de arquitectura Diego Garteiz por 11.800 euros.
Con esta obra los 'skaters' ven cumplida su principal reivindicación. Fue en 2005 cuando los jóvenes entregaron 2.000 firmas al concejal de Juventud en solicitud de una pista para el uso del patinete. Su propuesta era la creación de un 'skater park' «digno», porque según la opinión del colectivo, la 'U' del parque de Invierno «está enterrada» y tampoco les sirve la del campo, como denunciaron entonces ante el edil de Juventud.