Sábado, 4 de noviembre de 2006
Registro Hemeroteca

en

ASTURIAS

Asturias
«¿Por qué le ha pasado a él? Es sólo un crío», lloraba la madre de David García
La familia de José Manuel Jiménez arropó a sus hijos y a la viuda; «Esto es muy duro para ella. Salió de casa y ahora está muerto»
«¿Por qué le ha pasado a él? Es sólo un crío», lloraba la madre de David García
TESTIGOS. Paulino y Víctor, que salieron ilesos, en el lugar del accidente, con los cuerpos de sus primos al fondo. / ROMÁN
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

«¿Porque le ha pasado a él? Es sólo un crío», se preguntaba ayer, incesantemente Violeta Salazar, madre del joven de 15 años, David García Salazar, sin encontrar respuesta a su dolor. Violeta -que fue trasladada por efectivos de la Policía Local de Langreo al lugar del accidente, junto con otras dos hijas- intentaba por todos los medios acercarse al punto donde yacía el cuerpo sin vida de David. Pese a los intentos de su marido y de otros familiares por calmar su pena, la madre del joven buscaba por todos los medios soltarse de los brazos de sus allegados para correr junto a su hijo. «Quiero verlo», repetía una y otra vez.

Los momentos de tensión llevaron a que la madre del joven sufriese varios desvanecimientos, por lo que tuvo que acudir una ambulancia al lugar de los hechos y administrarle un calmante. No obstante, Violeta Salazar no abandonó el lugar hasta que comprobó que una funeraria se había llevado a su hijo. Entonces, su marido la convenció para regresar a su domicilio en Sama de Langreo, donde la esperaban más familiares, entre ellos, las abuelas de David y varios hermanos y primos.

Allí, la familia comentaba que el joven estaba «muy unido a su madre y a sus hermanos». «Era un niño muy bueno -explicaba uno de sus primos-. No le gustaba estudiar, pero trabajaba en todo lo que podía». Mientras tanto, a escasos dos kilómetros del lugar de los hechos, en el número 8 del barrio de La Vega de La Felguera, los familiares más cercanos de José Manuel Jiménez Barrul arropaban a los padres, la suegra, a los hijos de corta edad y, especialmente, a la viuda.

Según uno de ellos, «esto es muy duro para ella. José Manuel acababa de salir de casa y ahora está muerto». Las lágrimas de la joven, que se negaba a creer lo sucedido y preguntaba una y otra vez si era verdad la noticia, eran lo único que rompía el silencio del hogar.

Los dos fallecidos pertenecen a una misma familia muy conocida en el distrito de Langreo. Según los vecinos que se acercaron a la casa de José Manuel Jiménez para dar el pésame y prestar su ayuda, «se trata de gente muy trabajadora».

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo


© EL COMERCIO DIGITAL Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.