A la ausencia de Camilo, que cumplirá hoy el último de sus cuatro partidos de sanción, se unen las bajas de Rivas, por motivos laborales, y de Pablo, pendiente de una resonancia que determine el alcance de la lesión que sufre en un hombro. Además Jose y Veleda, ambos con molestias, son duda hasta el último momento.
Así están las cosas en la Atlética, que pese a todo confía en reencontrarse esta tarde con su juego y apuntarse una victoria que pondría punto final a una racha negativa, dos derrotas a domicilio y un empate en casa, ante el Zarautz.
El rival parece apropiado. El Urduliz de Bilbao llega al polideportivo de La Magdalena con tres puntos en su casiillero y el peor bagaje ofensivo del grupo, 129 goles en seis partidos. Es un recién ascendido y al menos en Avilés, uncompleto desconocido.
El entrenador de la Atlética, Luis Miguel Garabaya, rechaza hablar de «bache, crisis ni nada parecido». Se trata simplemente de que «las cosas no nos han salido bien en los últimos tres partidos». Sí reconoce que «el equipo ha perdido algo de ritmo», además de unos puntos que le sitúan a seis del líder, el Sinfín, que ha sumado los doce que se han puesto en juego. El partido ante el Urduliz dará comienzo a las seis de la tarde.
En División de Honor B, el Grupo Sigarci, inmerso en puestos de promoción, intentará romper su mala racha ante el potente Forcusa Huesca (20 horas, Braulio García).