Con las bajas ya confirmadas desde mediados de semana, las de Jairo, Jordán y Sorribas, y el alta de Rubén Menéndez tras tres jornadas de baja, el entrenador del Avilés ultimó ayer la preparación del partido de mañana en Ceares, en el que repite por segundo domingo partido a domicilio.
La victoria en Oviedo sobre el Astur y el buen juego exhibido por el equipo de Pole ha sembrado el optimismo. Los planes del Avilés en el campo de La Cruz pasan por «repetir la intensidad con la que se jugó en Oviedo desde el primer minuto», apunta Pole, quien además pide a sus jugadores «máxima concentración para las acciones a balón parado y las segundas jugadas» en un campo con dimensiones reducidas.
Aunque no ha soltado prenda, las dudas se pueden cernir de nuevo en el ataque, con tres hombres para dos puestos, con Radamés, Héctor y Roberto, además de la posible vuelta de Rubén Menéndez al 'once', lo que está por ver. El gijonés lleva tres semanas ausente y en un terreno donde abundará el contacto quizás Pole decida no darle entrada de mano.
En las filas cearistas también ayer se cerraba el trabajo de la semana bajo los auspicios del veterano técnico Rogelio García. El lateral Chelis es baja segura por su sanción de dos partidos al ver tarjeta roja el domingo pasado en Ferrota, mientras Bermejo no está en las mejores condiciones, aunque podría ser citado para completar la convocatoria en un plantel muy corto.
El Covadonga-Langreo, que se disputará esta tarde (José Ántonio A. Rabanal, 15.45 horas), es el único encuentro adelantado de la undécima jornada.