Son tres puntos y algo más. Hispano y Navarro vuelven a verse las caras en un partido que tiene argumentos de peso, más allá de una rivalidad indisimulable aunque siempre correcta. La situación clasificatoria cuando está a punto de alcanzarse el primer tercio de la competición concede más trascendencia si cabe a un resultado con posibles derivaciones. De ganar los locales, el Navarro puede caer al pozo del descenso; si los de Tabiella salen ganadores el equipo verdiblanco sufrirá un frenazo a su intento de despegue tras ganar hace siete días al Ceares.
Sin embargo, los entrenadores opinan que a estas alturas «todo es importante pero nada es decisivo, y tampoco este partido, aunque sea más señalado por la rivalidad». Blas García y Julio Arniella esperan que la balanza se incline de su lado y se expresan con meditada prudencia: «El Navarro es un equipo serio, muy bien trabajado y un visitante incómodo», apunta el entrenador de Soto del Barco. Para el avilesino, el Hispano «tiene una plantilla que irá a a más, y sobre todo hay que tener muy en cuenta su juego a balón parado».
Los dos entrenadores apuntan que las claves de estos partidos con acento marcado por la necesidad y la rivalidad, son «mantener los nervios muy templados y cometer el mínimo posible de errores». Arniella confía en que sus jugadores «sepan llevar el ritmo del encuentro, imponer su velocidad y presionarles para que tengan difícil moverse con claridad». No oculta que la presencia de Fermín obliga a su equipo a una atención especial: «Cuantas menos faltas laterales y córners hagamos, mejor, sin olvidar las que ejecuta directas a puerta. Por eso debemos estar muy concentrados en ese tipo de acciones para no cometer faltas en las cercanías del área».
Blas García destaca «el nivel de sus partidos a domicilio» a la hora de hablar del Navarro, apunta que «mantiene la base de los últimos años y sabe a lo que juega. Para ellos, como nos ocurre a la mayoría, es más difícil jugar en casa porque tiene que llevar la iniciativa, pero a domicilio explotan muy bien sus armas y eso les hace doblemente peligrosos».
Las estadísticas son siempre y en todos los casos, en algunos con matices, definitorias de lo que se hace, pero los entrenadores suelen tenerlas en cuenta relativamente. Blas y Arniella no ocultan que «son indicativas, pero lo que cuenta es el partido y ahí no vale lo anterior». El primero de ellos no oculta su respeto por unos precedentes que no reflejan ninguna victoria local: «Refuerza lo que ya apuntaba, su peligrosidad fuera de casa, y parece que en Ferrota nos tienen tomada la medida».
Arniella tiene en cuenta la trayectoria pero reconoce que «con ella no vamos a ganar el domingo y hay que pensar en hacer bien el trabajo en el campo».
De las consecuencias del resultado, los técnicos se refieren a una importancia «relativa y que atañe sobre todo a la confianza». Para Blas ganar «supondría sumar dos triunfos consecutivos por primera vez». Y para Arniella «romper una racha de tres derrotas seguidas», con las que ha perdido posiciones, tanto que el Hispano está a dos puntos.. y en caso de ganar mañana en Ferrota conseguirá ponerse por delante de su gran rival. Un motivo más para emplearse al cien por ciento.