El presidente de la Confederación Asturiana de la Construcción (CAC), Serafín Abilio Martínez, asegura que «jamás tuve relación alguna, ni asociativa, ni comercial» con la empresa Gigia como apareció por error en una entrevista que publicó este periódico el pasado 29 de octubre.
El máximo responsable de la patronal de la construcción explica que «la empresa que se trató de involucrar en un caso inexistente de corrupción urbanística, es de mi propiedad en un 50%, perteneciendo el resto del capital a otro socio y su única participación en el montaje mediático que se llevó a cabo, fue la de rechazar el pago de dinero negro que en concepto de comisión se le exigía por la supuesta mediación en la compra de unos terrenos en Navia, cuando quien realizaba esa petición no tenía ningún poder sobre los mismos, como luego quedó demostrado, y sin que los propietarios e hipotéticos vendedores, les hubieran otorgado autorización alguna para ejercitar esa función de intermediarios».
Serafín Abilio Martínez concluye, por tanto, que «jamás he tenido contacto empresarial con Gigia y lo único que ocurrió es que nuestra empresa se vio envuelta en un intento de timo que no prosperó porque era más burdo que el de la estampita. Sobre el resto de acontecimientos que rodearon este asunto, he de insistir en remitirme a la actuación del fiscal, que caso no apreció la existencia de irregularidad alguna».