Los vecinos de Montevil tenían ayer un motivo para la alegría. Por fin decían adiós a su pequeño local de alquiler y celebraban la inauguración de su nueva sede, situada en la calle de Les Cigarreres, número 46. La tardanza que acompañó su llegada pasaba al olvido y los miembros del colectivo vecinal El Roble se dispusieron a disfrutar de las coquetas instalaciones en compañía de la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso, y de los concejales Francisco Santianes, Pedro Sanjurjo, Hortensia Fernández e Iván Álvarez Raja.
La expectación que había levantado la inauguración fue máxima entre los vecinos del barrio, puesto que un amplio número se acercó a la zona para conocer de primera mano las instalaciones donde podrán desarrollar sus actividades con una mayor comodidad que en el local anterior. El primero en tomar la palabra fue el presidente de El Roble, Agustín Bermúdez, quien aseguró sentirse contento con la nueva sede, «pese a que llega un poco tarde y sea un poco pequeña», para después recordar «que no había otro local disponible en el barrio» y que se trata de «una cesión del Principado».
Bermúdez, popularmente conocido como Tino, agradeció el esfuerzo de todos los vecinos y de su junta directiva, «puesto que trabajamos sin ánimo de lucro», y llamó a sus paisanos a colaborar con la asociación a la vez que exaltaba el espíritu solidario de El Roble y de Montevil. «Además de buscar el bien del barrio, hemos hecho muestras de solidaridad contra la droga y el sida, a favor del pueblo cubano o palestino, y colaboramos a conseguir la unidad de radioterapia, sin olvidar nuestro apoyo a la Hermandad de Donantes de Sangre de Gijón», enumeró el presidente antes de asegurar que «el local no es muy grande, los grandes son los vecinos de Montevil».
Dos talleres y un salón
El siguiente turno de actuación fue para Francisco Santianes, concejal de barrio, quien se refirió a la nueva instalación como «un local bastante decente en el que los vecinos podrán desarrollar más actividades». El edil de Izquierda Unida-Bloque por Asturies destacó la cantidad de iniciativas que se desarrollarán en el barrio en 2007, entre los que destacó la escuela de 0 a 3 años.
Al futuro inmueble para los más pequeños también hizo referencia la alcaldesa, Paz Fenández Felgueroso, para después añadir el centro de referencia de la violencia de genero, que fechó para marzo, así como el centro de salud o el de día, entre otros. «Montevil es la milla de oro de los servicios públicos», señaló Felgueroso. Hacía así referencia a unas palabras de Iván Álvarez Raja, puesto que «pese a la juventud del barrio cuenta con un conjunto de servicios públicos de primer orden».
El nuevo local de la Asociación de Vecinos El Roble cuenta con un espacio útil de 140 metros cuadrados divididos en dos talleres, un despacho, un salón de actos, un baño adaptado para personas discapacitadas y un pequeño local como almacén. Su reforma alcanzó los 45.000 euros.