Los scouts de la parroquia de San Miguel de Pumarín no participarán «como grupo» en la concentración prevista para mañana con la que buena parte de los catequistas y los feligreses demostrarán su apoyo al vicario Hilario Valdés. Este se despide de su cargo, a petición propia ante el Arzobispado, por la presunta «presión que ejerce don José, el sacerdote jubilado que parece no querer integrar a los jóvenes en la Iglesia», según la versión del catequista Eduardo Fernández.
La agrupación de scouts de la parroquia asistirá el domingo a la despedida 'oficial' del vicario en la misa de las doce y media, «pero no acudiremos como grupo a la movilización que se lleve a cabo luego; otra cosa es que algún miembro lo haga de forma personal y sin representar a los scouts», apuntó Olaya Noval, monitora de la asociación juvenil. «
Ni a favor ni en contra
No queremos entrar en polémicas y no tenemos ninguna intención de pronunciarnos ni en un sentido ni en otro. No estamos ni en contra ni a favor», señaló la monitora.
La convocatoria de la protesta por una parte de los catequistas y los fieles ha suscitado una palpable polémica en el seno de la comunidad. Las críticas de los detractores de José García Loredo, fundador de la parroquia de San Miguel de Pumarín, han chocado con las alabanzas de quienes le apoyan, que aseguran «que ha hecho mucho por esta iglesia y ahora lo quieren apartar sin tener en cuenta toda la experiencia que tiene y lo buena persona que es».
Despedida de Hilario
El sacerdote, de 84 años, fue sustituido tras su jubilación por el actual párroco, Eduardo Berbes. Sin embargo, continúa residiendo en la parroquia y forma parte de su actividad cotidiana. El vicario Hilario Valdés llegó a Pumarín procedente de Salas hace poco más de un año. Su nuevo destino, a partir de mañana, será la parroquia de Collanzo, en el concejo de Aller. Renuncia a su puesto de forma voluntaria, aunque los convocantes de la manifestación consideran que lo hace «porque no le dejan trabajar».
Algunos de los catequistas consideran que «don José, a pesar de estar jubilado, sigue moviendo los hilos sin dejar entrar nuevos proyectos ni comprometerse con la juventud, que es lo que más falta hace hoy en la Iglesia», siempre según apuntó Eduardo Fernández.
El acto de protesta está convocado para mañana a las 13.30 horas delante del templo parroquial.