El nuevo documento urbanístico que regulará el crecimiento del municipio de Onís incluye varios planes especiales para el desarrollo de determinadas zonas que requieren de un tratamiento diferenciado. Uno de ellos, de los más importantes, afecta al entorno de la cueva de Avín, donde se está construyendo el centro de interpretación sobre la fauna glaciar. La intención del Ejecutivo local es la de «evitar que cualquier construcción pueda afectar a la cueva». Entiende que la zona tiene un gran valor tanto turísticamente como históricamente y por ello, quieren garantizar su conservación. Este plan especial ya se ha comenzado a redactar.
Otros planes especiales, sin embargo, afectarán a determinados núcleos rurales para, explica el alcalde, José Antonio González, poder «convertir lo rural en urbano y, a través de estos planes, liberar suelo». Se trata de favorecer las cesiones de terrenos y utilizarlos para mejorar infraestructuras como crear nuevos estacionamientos.
De cuadra a hogar
También en relación a los núcleos rurales, el nuevo Plan General de Ordenación prevé potenciar su crecimiento. Eso sí, especifica el regidor, «adaptándolos al siglo XXI». Para ello, ejemplifica, «se favorecerá el cambio de uso de cuadra a vivienda». Esto significa que «se permitirán rehabilitaciones de los establos en desuso sin que se establezca una superficie mínima para poder hacerlo».
Otro aspecto importante para los pueblos del municipio serán las concentraciones parcelarias que, reconoce el alcalde, «no son un objetivo fundamental, pero sirven para la ordenación del territorio». González recuerda que la pasada legislatura se hizo la de Bobia y apuntó que en ésta «se iniciaron trámites para Avín, La Robellada y Pedroso». Calcula que se trata de un tercio de la extensión del municipio.