Los vecinos de Las Campas tienen la mosca detrás de la oreja. Después de reunirse el jueves con la gerente del Área IV, Raquel Fernández, dudan de las verdaderas intenciones del Principado sobre el consultorio de salud que reclaman desde hace año y medio para el barrio.
Aunque Fernández les anunció que el proyecto se abordará en el plazo de un año, los matices que introdujo en la reunión han levantado las sospechas de los vecinos. La gerente, según dicen, afirmó que desea que el equipamiento esté capacitado para atender a 5.000 personas, «una cifra que el barrio no va alcanzar nunca», explicó el presidente del colectivo, Adolfo Figares. En la actualidad, en Las Campas están censados algo casi 1.900 vecinos, una cifra que crecerá con la entrega de otros cuatro edificios. «Pero no llegaremos a los 5.000», añade.
La cifra de usuarios para los que Fernández prevé el consultorio, y el plazo que les anunció a los vecinos, les hace sospechar «que quieran llevarlo a La Florida», opción inadmisible para la asociación. «Queremos un consultorio ya», reclamó Figares, que recordó la mala comunicación del barrio con Concinos, donde están registradas la mayor parte de las tarjetas sanitarias de los residentes.
No es el único motivo de sospecha que aducen. En este último consultorio, hace medio año, la Gerencia del Área IV destinó un médico a atender sólo las cartillas de Las Campas. Pero, aunque el barrio tiene censadas a más de 1.800 personas, «esta doctora sólo atiende a unas 1.200 cartillas». Figares denunció que la gerencia desvía cartillas de Las Campas a otros centros sanitarios como La Ería para que la demanda parezca menor. «Hemos detectado que desde el mismo centro (Concinos) se están desviando cartillas otros limítrofes para justificar que no es perentoria la necesidad del consultorio de Las Campas», afirmó.
El presidente del colectivo hizo otra lectura: «Eso prueba, para nosotros, que hay demanda suficiente para hacer el equipamiento». Además, el Ayuntamiento ha ofrecido cinco sitios al Principado «para que escoja el que más le gusta» para el centro. «No hay razón para demorarlo», concluyó.
Entre Las Campas y La Florida hay medio kilómetro de prados, pero también una urbanización con 1.540 viviendas más. El proyecto está bloqueado desde el año 2003 por la disputa entre dos promotoras por la titularidad de los terrenos para constituirse en junta de compensación. Hace apenas un mes, el Ayuntamiento anunció que Vallehermoso y Los Álamos, las empresas interesadas, habían alcanzado un acuerdo. Tal vez ahí estarán los 5.000 usuarios previstos.