Las asociaciones de vecinos de Quintes y de Quintueles van a tenerlo más difícil de lo que esperaban para implantar límites de velocidad en los dos viales más importantes que atraviesan los barrios de estas parroquias, las carreteras que dan acceso a los arenales de Playa España y La Ñora. Tanto el Principado como el Ayuntamiento de Villaviciosa han rechazado las propuestas de estos dos colectivos para instalar bandas sonoras que impidan que los vehículos atraviesen con rapidez estos viales.
En el caso del Ayuntamiento, el gobierno local parece haber planteado como argumento quejas vecinales a la propuesta. El Principado simplemente se ha negado por las molestias acústicas que pueden causar estos dispositivos a los vecinos cercanos.
La asociación de La Parpayuela había planteado la medida para dos carreteras de la zona: la VVI 2, que comunica el cruce de La Venta de La Esperanza con la iglesia, y para el vial que une el cruce de la iglesia con Playa España. La principal preocupación del colectivo era este último tramo, de responsabilidad municipal.
La entidad formuló la demanda oficial al Ayuntamiento y, según explicó el presidente, Juan Ángel Rubio, parece ser que desde el Consistorio se ha mantenido que no todos los vecinos estarían de acuerdo con la medida. Los posibles daños que estos métodos de limitación de velocidad puedan causar a los vehículos es una de las razones.
La asociación de vecinos de Quintueles tuvo que lidiar conCarreteras. El colectivo había solicitado la implantación de cinco bandas sonoras repartidas por todo el trayecto de la VV-1, que une la playa de La Ñora con la carretera Villaviciosa-Gijón.
La propuesta de la entidad proponía la colocación de los dispositivos en zonas alejadas de casas de residentes. Los técnicos del Principado acudieron a la parroquia para realizar las mediciciones correspondientes y analizar la solicitud, pero la propuesta no les convenció. Según parece, la contaminación acústica que generan tales bandas es un obstáculo a la hora de instalarlas en vías transitadas.
Quintes y Quintueles mantienen su preocupación por la velocidad con la que transitan los vehículos por estas vías. Juan Ángel Rubio explica que «basta con que un coche pase a 70 u 80 kilómetros por hora para que se cree un peligro hacia los peatones, ya que la calzada es muy estrecha». El representante de La Parpayuela considera que «el gobierno municipal está esperando a que haya una desgracia importante para tomar la medida en serio». Su colectivo seguirá insistiendo, con la esperanza de que el poder local cambie de punto de vista sobre este problema.
En Quintueles mantienen la misma preocupación, sobremanera de cara al próximo verano. Ambas carreteras son muy transitadas durante la época estival, debido al atractivo que tienen para los bañistas las dos playas con las que comunican.
En Quintueles, en vista de que la demanda no ha surtido efecto, realizarán ahora una segunda propuesta, esta vez de pasos de peatones elevados, al estilo de los que se han instalado en la calle Víctor García de la Concha, en Villaviciosa.