El Consistorio langreano pondrá en marcha durante la segunda quincena de este mes un nuevo plan municipal de limpieza que actuará sobre cuarenta calles de los distritos de Sama, La Felguera y Ciañu, entre las que destacan el Dorado, La Llera y Manuel Llaneza. La actuación, que acaba de ser aprobada en comisión de Urbanismo, cuenta con un presupuesto cercano a los 30.000 euros y consistirá en el baldeo e hidrolavado de las vías. También se les eliminarán «las manchas de aceite y chicles», según explicó ayer el concejal de Urbanismo, Paulo González, quien avanzó que en los próximos meses la actuación se desarrollará en otras zonas del concejo. «La idea es que los operarios municipales puedan hacer su trabajo cotidiano sobre calles limpias», apuntó.
El Consistorio langreano ha invertido en los últimos tres años más de un millón y medio de euros en diversos proyectos encaminados a mejorar la imagen del concejo. Uno de los más ambiciosos fue el plan de limpieza de fachadas y derribos cuya consignación económica se ha tenido que ampliar hasta en tres ocasiones para atender la gran demanda vecinal. De forma paralela, los responsables locales elaboraron una normativa general de limpieza que sanciona los daños causados en el mobiliario urbano.
Ampliaciones sucesivas
El primer plan de fachadas contó con un presupuesto de 600.000 euros del Plan Complementario de la Minería y se puso en marcha inicialmente en edificios de los distritos de Sama y La Felguera con más de 40 años de antigüedad. A continuación, se siguió desarrollando en las calles Covadonga y Constitución, de Sama, y Francisco Ferrer y Celestino Cabeza, de La Felguera, con una ayuda de un máximo de 12.000 euros por edificio. Además, los responsables locales apoyaron demoliciones de varios edificios en las calles La Nalona y Aguado, en Sama, que se unieron a los trabajos de mejora del edificio de la farmacia, en la calle Constitución. La iniciativa se terminó trasladando, meses después, a los edificios públicos para los que se elaboró otro plan de rehabilitación con 200.000 euros de presupuesto.
El éxito del proyecto llevó a la Corporación a aprobar un segundo plan de rehabilitación de fachadas y edificios públicos, que está a punto de finalizar, y al que se dedica una partida cercana a los 300.000 euros para ampliar la zona de actuación a los principales distritos del concejo.