La construcción del corredor del Aller no es la única infraestructura de la comarca del Caudal que ha obligado a desviar el cauce de un río. Las obras del enlace de la autovía minera a su paso por el barrio mierense de La Peña obligaron a desplazar aproximadamente un kilómetro el río Caudal y todavía hoy vecinos y ecologistas siguen denunciando los efectos de la obra en la zona. Un espejo en el que se miran los vecinos del vecino concejo de Aller que temen que los daños de la actuación en la zona sean ya «irreparables». «¿Quién estácontrolando los perjuicios a la flora y la fauna?», cuestionan vecinos de la localidad de Oyanco cuyo cauce ha sido uno de los más afectados del concejo por la obra.