Las multas comienzan a dejarse notar en los bolsillos de los transportistas gijoneses y eso les lleva a tomar medidas para tratar de afrontar el problema que se les presenta. La Central Empresarial de Servicios Internacionales y Nacionales del Transporte (Cesintra) puso ayer en marcha una comisión de transportistas de reparto, encabezada por Juan Carlos Silva, para combatir al 'multamóvil', un vehículo que algunos transportistas llegaron a calificar como «instrumento recaudador del Ayuntamiento».
Asimismo, Cesintra pondrá al servicio de los repartidores afectados su servicio jurídico, mediante el que recurrirán todas las multas que afecten al sector. «Estamos en contacto con una asociación de afectados de Vigo, donde han logrado alguna sentencia favorable, para seguir sus pasos», explicó el presidente de Cesintra, Enrique Riaño. Estas fueron las principales medidas adoptadas en una reunión mantenida ayer en Silvota entre Cesintra y una representación de transportistas.
Cuatro multas
Las multas, entre 90 y 120 euros, llevan en ocasiones añadida la retirada de dos puntos en el permiso de conducir. Algunas sanciones son incluso superiores. «182 euros y dos puntos menos», explicaba uno de los transportistas. Otros ya acumulan hasta cuatro sanciones, y sólo son las del mes de setiembre. «Yo tengo tres de 90 euros y una de 120, y no sé las que me llegarán de octubre», lamentaba otro de los afectados.
Su principal queja es que los turismos ocupan las zonas de carga y descarga, obligándoles a aparcar en sitios no autorizados. Por eso, tratarán de involucrar también a los comercios del centro de la ciudad, a quienes prestan sus servicios. «Las políticas municipales favorecen a las grandes superficies, quieren acabar con el pequeño comercio», advirtió Riaño.