La vacunación contra la gripe a los grupos de mayor riesgo (especialmente los mayores de 65 años y enfermos crónicos) va este año más retrasada de lo esperado, circunstancia que ha hecho que las autoridades sanitarias insistan a la hora de recomendar encarecidamente la aplicación de la vacuna. En las dos primeras semanas de la tradicional campaña anual, la vacuna fue administrada en el Área V, a la que pertenece Gijón, a 37.726 ciudadanos, el 61,84% de los previstos y un 24% menos del objetivo fijado, que era haber llegado ya al 75%. En el conjunto de Asturias las cosas no son muy distintas, pero el porcentaje de aplicaciones es aún menor, ya que sólo 141.390 personas, el 58,73% de las previstas, han sido ya vacunadas.
Sanidad achaca el retraso a dos circunstancia. Por una parte, considera que la huelga de médicos ha creado confusión. El conflicto no afectó a los servicios de enfermería, que son los que administran las vacunas, pero muchas personas pudieron haber evitado los centros de salud en las pasadas semanas por miedo a verse afectadas por la huelga.
Por otra parte, las altas temperaturas que, con excepción de algunos días, continúan afectando a Gijón, pueden hacer que muchos ciudadanos no hayan visto todavía la necesidad de tomar precauciones propias del invierno. Sin embargo, las autoridades sanitarias informan de que empiezan a aparecer casos clínicos, con una tasa de 22 casos por cada 100.000 habitantes, sobre todo entre la población infantil. Además, se ha detectado presencia de un virus sincitial (USR) que es, habitualmente, antesala de la enfermedad.
Con las cosas así, la recomendación del Principado es que los incluidos en grupos de riesgo se vacunen lo antes posible, aunque la campaña se prolongará todavía durante dos semanas más, hasta el día 17 de noviembre.