Evo Morales y Álvaro Uribe, dos presidentes en las antípodas en cuanto a posiciones políticas coincidieron ayer en la cumbre de Montevideo en sus críticas a la Unión Europea por su actitud restrictiva respecto a los inmigrantes procedentes de Iberoamérica.
El presidente colombiano reprochó a Europa que restrinja la entrada de los inmigrantes colombianos mientras se muestra «ineficaz para controlar la entrada de la droga», que elogió la receptividad de España hacia los inmigrantes, reclamó al resto de la UE que «fortalezca las medidas contra el consumo de drogas y abra las fronteras a los latinoamericanos».
Por su parte, Morales denunció que cuando había migraciones norte-norte, o del norte al sur, no había muros, ni deportaciones, ni otras barreras migratorias como las actuales, cuando los que viajan van del sur al norte. Según el presidente boliviano las migraciones del norte al sur fueron bien acogidas, «aunque saquearon los recursos naturales y acapararon miles de hectáreas».
Multinacionales
Además, Morales aprovechó su intervención -en presencia del rey Juan Carlos y del jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero-para lanzar duras palabras contra las multinacionales españolas. Volvió a acusar a las compañías petroleras de ser causantes del expolio de su país y amenazó con su expulsión si reincidían en «no respetar las leyes». «No hemos expropiado a nadie. Tampoco tenemos que indemnizar a nadie», recordó, pero, al propio tiempo advirtió de que no dudaría en apropiarse de las compañías si vuelven a comportarse como «dueños».
El presidente de Bolivia celebró la nacionalización de los hidrocarburos, que incluyó una renegociación de los contratos con las compañías, entre otras Repsol-YPF, que se firmó el domingo pasado. «Antes -dijo- el Estado recaudaba 180 millones de euros y ahora ingresa 1.100. Para un país como Bolivia, de nueve millones de habitantes, es mucho». En el mismo sentido, celebró la propuesta española de «crear un fondo para los niños. Bolivia lo ha incorporado con la plata de un mes después de la nacionalización y para nosotros es mucho».
Morales se reunió en la tarde con Zapatero, a quien calificó como «la puerta ancha de Bolivia hacia Europa», en un ambiente que fuentes gubernamentales calificaron como muy bueno.
La cuestión del terrorismo puso de relieve la diferente opinión sobre el asunto entre Zapatero y Uribe. El jefe del Ejecutivo español dijo al intervenir ante la cumbre, que el cambio climático «ha provocado ya más víctimas que el terrorismo internacional y su potencial de destrucción es también muy superior». Cuando le tocó hablar a Uribe, no dejó pasar la ocasión para responder a Zapatero, asegurando: «ETA o el IRA apenas han tenido unas decenas de terroristas. Nosotros tenemos 60.000 y son ricos y bien armados».