El Gobierno advirtió ayer a ETA de que las reglas establecidas para el 'proceso de paz' -respeto a la ley y ausencia de violencia- son «inamovibles» y no van a cambiar «con comunicados ni con chantajes». El Ejecutivo respondió así al último comunicado de la banda, difundido en la madrugada del sábado, en el que los terroristas amenazan con romper el alto el fuego si José Luis Rodríguez Zapatero no da pasos para favorecer la negociación. El jefe del Ejecutivo, que se encuentra en Uruguay, negó haber contraído compromisos con ETA distintos a los que ya expuso el pasado 29 de junio en el Congreso, cuando marcó las condiciones para el inicio de las conversaciones.
Zapatero transmitió, por medio de su secretario de Comunicación, que nada va a cambiar en la posición del Gobierno por la persistencia de las amenazas de la organización criminal. El presidente, nada más tener conocimiento del comunicado, se puso en contacto con el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, para analizar el texto y ver sus repercusiones en el 'proceso de paz'. La conclusión de ambos fue que nada cambia y que el diálogo, que aún no se ha iniciado, es inviable mientras persistan los actos de violencia, como el ataque con cócteles molotov sufrido la pasada madrugada por la sede del PSE en el barrio bilbaíno de Txurdinaga.
Moraleda, en declaraciones idénticas a las que de forma simultánea formuló Rubalcaba en Cantabria, recordó a ETA los únicos criterios que regirán el proceso: «Requisito previo: no violencia; metodología: el diálogo; y marco: respeto a la legalidad vigente».
Cuatro condiciones
Fuentes de la delegación española en Montevideo recordaron que el jefe del Ejecutivo enunció en el Congreso cuatro condiciones cuando dio luz verde a los contactos con ETA y que las dos primeras, respeto a la ley y ausencia de violencia, son de obligado cumplimiento para pasar a las dos segundas, diálogo y acuerdos. El portavoz del Ejecutivo indicó que con acciones como el ataque a la 'casa del pueblo' no es viable pasar a la fase de los contactos con ETA.
El Gobierno, por lo demás, se negó a entrar en el contenido del 'Zutabe', órgano oficial de la banda. En el número de octubre, ETA realiza un análisis de los más seis meses de alto el fuego y anuncia que el proceso «está bloqueado». Culpa de la situación a los Estados español y francés y al PSOE y PNV, y advierte de que si en otoño «el Gobierno no cumple sus compromisos y no hay pasos visibles, el proceso se romperá».
Esos pasos serían el fin de la supuesta persecución contra los líderes de Batasuna y los miembros de la banda, la creación de una mesa de partidos y el reconocimiento del derecho a decidir de los vascos. El texto indica que, pese al bloqueo, ETA se dispone a hacer «un nuevo esfuerzo» para «reconducir» el proceso.