Si su vida ya era complicada y turbulenta cuando su hermana Carmen estaba viva, desde que ésta falleció, Belén Ordóñez no acaba de encontrar reposo. Quizá buscando una terapia, tanto psicológica como económica, Belén ha escrito un libro de memorias en el que habla de su vida y sus recuerdos junto a sus padres y hermana, todos ellos actualmente fallecidos.
Uno de los golpes más duros que recibió Belén fue saber que Carmina había aparecido muerta en la bañera. «Sin ella, me falta medio cuerpo», dice. También confiesa tener una pesadilla recurrente en la que su hermana aparece en una bañera, flotando, girando y pidiendo ayuda desesperadamente.