Somió se despertó ayer con aires solidarios. Un autocar del Centro Comunitario de Sangre y Tejidos de Asturias, en colaboración con la Hermandad de Donantes de Sangre y la Asociación de Vecinos San Julián, se acercó por primera vez a la parroquia para hacer extracciones de sangre y la respuesta de los vecinos fue «muy satisfactoria», aseguró la médico María Jesús Fanjul.
En total, fueron 13 las personas que donaron sangre, aunque bastantes más se acercaron a la unidad móvil y no pudieron colaborar por no cumplir algunos de los requisitos: ser mayor de 18 años o menor de 60 -en el caso de ser su primera donación, puesto que una persona puede donar hasta los 70-, tener una salud aceptable, no haber tenido ningún contacto de riesgo y no haber padecido ninguna infección o catarro en los 15 días previos.
Justo Sampedro fue una de las personas que sí pudo colaborar con la causa. Donante habitual, no desaprovechó la visita del autocar a la parroquia donde reside para realizar el gesto solidario. «Es un buena forma de ayudar a los demás y, mientras haya personas a las que beneficie una donación de sangre, lo seguiré haciendo», asegura.
El objetivo de la Hermandad de Donantes de Sangre es realizar visitas periódicas a Somió para que los colaboradores habituales se acostumbren a hacerlo en la misma parroquia y que, a su vez, se incorporen nuevos donantes. Ayer, la mayoría de los 13 que se acercaron al autocar lo hacían por primera vez y contaban con una edad comprendida entre los 20 y los 40.