La alegría de los vecinos de Tremañes por la nueva acera del camino de La Quintana, que va desde la avenida de Los Campones hasta la iglesia, pasando por el puente construido sobre las vías de Feve, se ha visto mermada por una serie de problemas que impide a los peatones circular con tranquilidad por ella en los días de lluvia. Y es que, en las cercanías del templo, existe una zona invadida por ramas de árboles, enredaderas y zarzales procedentes de una finca abandonada que impide el paso por la zona con normalidad.
En los días lluviosos, los vecinos que transitan la zona acaban especialmente empapados en dicho tramo, por lo que la Asociación de Vecinos Evaristo Valle considera que deberían obligar al dueño de la finca a podar los árboles, enredaderas y zarzales, y «con mayor motivo en esta época, que es tiempo para esta clase de faenas», aseguran desde el colectivo.
Asimismo, los vecinos denuncian el estado del firme de la calzada en el mismo punto, lo que provoca que se produzca un importante charco que, en muchas ocasiones, ha mojado de arriba a abajo a peatones. «Además de empaparnos en los días de lluvia, el charco puede ser un peligro para el tráfico rodado u obstaculizar la buena circulación de vehículos», añaden.
La Asociación de Vecinos Evaristo Valle considera que es una pena «no poder utilizar una obra importante por culpa de charcos que se forman en la calzada de una vía pública, ramas de árboles y zarzales mojados».