Las policías española y colombiana, en colaboración con los servicios secretos estadounidenses y Europol, han desmantelado en Colombia una red de falsificación de moneda que producía copias muy sofisticadas de billetes de euro y dólar.
Europol, la oficina europea de policía, con sede en La Haya, informó ayer de que la operación se desarrolló el pasado 1 de noviembre en Bogotá y en ella se requisaron billetes de euro por un valor superior a 5 millones y de dólar por un valor cercano a 4,3 millones.
Los euros y dólares falsos eran introducidos en España por Cataluña, Canarias y País Vasco a través del correo ordinario, y eran distribuidos por el procedimiento del 'goteo'. En la operación fueron detenidos los colombianos Omar Danilo M. y Juan Ricardo S. M., ambos de 20 años, en Bogotá, e incautadas impresiones por valor de unos diez millones de euros y dólares.
La Brigada de Investigación del Banco de España, adscrita a la Comisaría General de Policía Judicial, había detectado durante este año un «notable incremento» en la introducción de billetes falsos procedentes de Colombia, que llegaban por carta o servicio de paquetería.
«En una ocasión, también se detectaron estos billetes falsos dentro de una operación de tráfico de estupefacientes, protagonizada por una red integrada mayoritariamente por ciudadanos colombianos», precisa el comunicado.
Imprenta intervenida
Un equipo conjunto internacional montó un operativo para identificar a los involucrados en la fabricación de los billetes y el descubrimiento y desmantelamiento de los centros de producción. La imprenta intervenida emitía billetes falsos de 50 y 100 dólares estadounidenses y 50 y 100 euros de los indicativos EUA0050 P00014 y EUA0100 P00008. Las impresiones incautadas tienen un valor de 5.064.750 euros y 4.366.800 dólares.
En la operación policial, ordenada por la Fiscalía de Colombia, se registraron dos inmuebles en Bogotá. En una de las viviendas estaba instalada la maquinaria, junto con los útiles y elementos necesarios para efectuar la falsificación. La moneda falsa, almacenada en la otra vivienda, sería posteriormente comercializada en el extranjero, especialmente en Estados Unidos y Europa, a través de España.