ANTENA 3 está dedicando sus tardes del domingo a proyectar la trilogía de 'El señor de los anillos'. La semana pasada vimos 'La comunidad del anillo', este domingo tocaba 'Las dos torres' y el próximo veremos 'El retorno del rey'. Pese al crimen estético que supone agujerear una película con tanto anuncio publicitario, la oferta de Antena 3 es de lo más aconsejable. Las películas de Jackson son muy buenas, la puesta en escena es portentosa, los efectos especiales quitan el aliento, la música de Howard Shore es bellísima y, sobre todo, sus mensajes no dejan de interpelar a los hombres de hoy. Hay muchos críticos de cine que minusvaloran el mérito de Jackson; es cuestión de opiniones, seguramente. Y, también seguramente, estos desdenes no dejan de guardar relación con el hecho de que el relato sea muy políticamente incorrecto para algunas sensibilidades. Sobre este punto 'El señor de los anillos' no deja a nadie indiferente: ese retrato épico de una guerra abierta entre el bien y el mal resulta muy punzante. También es interesante saber que hay cierta disparidad de opiniones sobre la calificación por edades; eso tiene su importancia cuando el producto se emite en una tarde de domingo, como es el caso.
La trilogía fue calificada como no recomendable para menores de trece años. ¿Por qué? Por el aspecto bastante terrible de los orcos y demás cofrades oscuros, caracterizados de forma ciertamente repulsiva, y por la violencia de las escenas de batalla. Es verdad que una cosa y otra pueden afectar negativamente a niños menores de siete o nueve años: muchas pesadillas infantiles se llenan con imágenes así. Pero conociendo el mundo de imágenes que hoy rodea a los niños, tanto en los ordenadores como en la playstation o en la propia tele, la calificación «+ 13» parece demasiado restrictiva. Por otro lado, la nitidez moral del relato lo hace aconsejable para un público muy amplio, y también para niños con suficiente sesera. Esto, en todo caso, debe quedar al arbitrio de los padres de familia, que para eso están, además de para que los regañen en 'Las mañanas de Cuatro' por no estar a la altura de nuestro sublime sistema de enseñanza.
Personalmente, yo veré las películas; ya las he visto tres o cuatro veces, pero siempre hay algo nuevo que descubrir.