El parque de Isabel la Católica experimentará en los próximos meses una importante transformación para adecuar su aspecto a los nuevos tiempos. Coincidiendo con la celebración de su 60 aniversario, el Ayuntamiento ha dispuesto 400.000 euros para remodelar por completo el área de juegos infantiles. Un lugar abierto y de forma irregular, con una superficie aproximada de 6.188 metros cuadrados, que se ubica entre la avenida central del parque, el estanque principal de los patos y la antigua pista de prácticas automovilísticas -hoy en día parque infantil de tráfico-.
La intervención se aprovechará para sustituir el 60% de los juegos actuales, que están clasificados en función de su importancia y estado de conservación, según confirmaron fuentes de la Concejalía de Medio Ambiente. Aunque aún está pendiente de concretarse la nueva oferta de instalaciones, es casi seguro que no faltarán los tradicionales toboganes, columpios y balancines. Para la adquisición de nuevos juegos para el parque existe un presupuesto añadido de 250.000 euros.
El proyecto, al que ha tenido acceso EL COMERCIO, está redactado por el jefe de sección de Jardines, Juan Carlos Martínez, y la arquitecta Carmen Merino. Lo que se persigue con esta rehabilitación, según se explicita en la memoria, es «dar un cambio de uso del espacio cubriendo las necesidades propias de un área de juegos infantiles mediante una nueva expresión física y plástica y un especial tratamiento paisajístico».
En la solución diseñada se tendrá en cuenta la organización de usos y circulaciones de los distintos espacios. Además se buscará la relación y articulación de todo el conjunto constituyendo una estructura orgánica.
Según la propuesta de actuación, en la futura parcela de juegos del primer gran parque público de Gijón se distinguirán distintas zonas de recreo de formas redondeadas. En realidad, serán islas de arena donde se ubicarán las instalaciones lúdicas. Estas áreas de recreo se estructurarán a través de caminos que unirán entre sí las distintas zonas de juego.
Los caminos variarán en forma y volumen, creando zonas de estancia y elevaciones del terreno que en algunos casos se desplazarán hasta ubicarse dentro de las propias islas de arena. Dichas elevaciones, según recoge la memoria del proyecto, conferirán una nueva entidad al espacio, así como un especial tratamiento paisajístico. Los autores del proyecto han diseñado hasta cuatro tipos diferentes de elevaciones, cuya formación se realizará mediante la compactación de zahorras artificiales.
En la zona de intervención habrá, asimismo, tres tipos de pavimentos. El pavimento de seguridad en las áreas de juego será de arena tamizada, que estará confinada mediante un borde de madera a modo de empalizada vertical y mediante el pavimento de los caminos que bordean estas islas de arena.
El pavimento de caminos y estancias será de adoquín cerámico y las elevaciones de losas de piedra de pizarra. Por último, el situado entre zonas de juego correspondiente al área polivalente se ejecutará mediante gravas de colores. Y la separación de dichas gravas se realizará mediante cintas de acero cortén hincadas en el terreno.
Poca vegetación
El espacio entre islas se conformará como un lugar polivalente donde se podrán desarrollar diferentes actividades tales como estancia, juegos, exposiciones, etc. En todo ese nuevo enclave de juegos se introducirá poca vegetación en forma de arbusto para dar volumen al conjunto junto con las elevaciones. Lo que sí habrá, no obstante, es un tratamiento decorativo alrededor de los troncos de los árboles existentes mediante corteza de pino.
Las obras tienen un plazo de ejecución estimado de seis meses. Fuentes de Medio Ambiente explicaron que el inicio de los trabajos es inminente para aprovechar estos meses de frío, cuando el número de usuarios del parque es inferior. En cualquier caso la previsión es que los niños gijoneses y sus padres puedan disfrutar ya del nuevo equipamiento la próxima primavera o a lo sumo al inicio del verano.