Martes, 7 de noviembre de 2006
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Nuestra historia
Conocer nuestro pasado, saber quiénes somos y quiénes fuimos parece haberse convertido en un objetivo de quienes, como la Consejería de Cultura del Gobierno de Aragón, se ocupan de recuperar la memoria histórica para los ciudadanos de este país, sumidos durante tantos años en la oscuridad de la ignorancia y de la tergiversación de los hechos. De ahí el interés que suscitan reconstrucciones tan emocionantes como las de las trincheras de uno y otro bando de la guerra civil española en la sierra de Alcubierre, en los Monegros, al sur de Huesca y al noreste de Zaragoza.

Desde el primer momento del golpe de Estado, Aragón quedó dividido de norte a sur. Al oeste los sublevados, al este las tropas fieles a la República. Y con sus más y sus menos así continuó hasta casi el final de la guerra. Hoy las obras de reconstrucción de los vestigios hallados en la zona de esta sierra, llevadas a cabo con la ayuda de historiadores, documentalistas y arqueólogos, reproduce una forma de vivir tantas veces oculta en los terrores que la guerra provocó, y que nos impide ver cómo vivieron frente a frente soldados de uno y otro bando. Nosotros y muchos grupos de jóvenes visitamos el corredor de las trincheras con sus troneras y parapetos, sus minúsculas dependencias para el escaso descanso, y resguardados por el monte sus 'vivac' donde se alineaban las elementales literas y los depósitos que recogían el agua para el mantenimiento de la tropa.

Yendo de la posición San Simón de los rebeldes, donde ahora se levanta un monumento de arquitectura un tanto nazi, a la posición de los republicanos, en un día soleado y ventoso, de cielos movidos y paisaje espectacular, sentimos con la cercanía del conocimiento y la emoción lo que debieron ser los horrores de la guerra en una vertiente de resistencia y de rutina guerrera que añade más incongruencia a una forma estúpida y nunca desechada de recurrir a la destrucción para dirimir conflictos entre los pueblos.

Y con la misma intención de recuperar la memoria histórica, en el pueblo de Robres, a unos 12 kilómetros de la sierra de Alcubierre en dirección a Tardienta, se ha inaugurado una bellísima exposición, 'Guerra civil en Aragón, 70 años después', que repasa la historia de Aragón en esos tres años, a través de documentos, fotografías y carteles. Hay que felicitar a todos los que han colaborado en ella y a quienes la han patrocinado por la objetividad y fidelidad con que han sabido relatarla. Conocer nuestra historia es un derecho inalienable.

 
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