A los nueve años, Milos Forman (Cáslav, Checoslovaquia, 1932) vio cómo sus padres, un profesor judío y una madre protestante, eran arrestados por la Gestapo. Murieron en los campos de concentración nazis. Compañero de pupitre de Vaclav Havel y Milan Kundera, Forman ahogó su angustia convirtiéndose en el director checo más inteligente y transgresor, hasta que los tanques rusos pusieron un abrupto final a la Primavera de Praga y le condenaron al exilio.
El autor de 'Alguien voló sobre el nido del cuco' y 'Amadeus' amoldó a América su humor oblicuo y agridulce. Siguió cuestionándose la autoridad; si antes querían obligarle a reflejar un socialismo humanista, ahora Hollywood le pedía en vano un retrato amable de los Estados Unidos y del capitalismo. Y siempre a través de laironía, el arma del que sabe que su patria es su maleta.
Milos Forman hizo ayer la presentación mundial de 'Los fantasmas de Goya' en el Ritz madrileño, casi pared con pared con el Museo del Prado, donde hace cincuenta años quedó descolocado por las pinturas del genio. El filme, en los cinesd desde el viernes, no es una biografía del pintor, sino un fresco de la España negra de finales del siglo XVIII, con los excesos de la Inquisición en primer plano. 'Espero que no me consideren un invasor de su cultura, me asustaría decepcionarles', confiesa entre bocanadas de habano.
-Javier Bardem no encarna a Goya, sino a un inquisidor.
-Quería que Goya fuese un rostro desconocido, no quería ver a Bardem haciendo de Goya maravillosamente.
-Ve paralelismos entre la Inquisición y el régimen comunista.
-La historia se repite sin piedad. Veo un eco de esta historia en mis experiencias vitales, en mi lucha contra los nazis y los comunistas. El guión se terminó meses antes de los conflictos en Oriente Medio, pero parecía que lo habían leído. Me interesan este tipo de horrores que siempre se repiten. Nunca aprendemos la lección.
-¿Teme que le ataquen en su país de adopción?
-Entonces lo harían por unas razones erróneas. Yo no soy uno de esos directores políticos que lanzan sermones. Intento contar la verdad tal como la veo, a través de cuentos. Mire, en la España de finales del XVIII, uno de cada cinco españoles vivían de la caridad de la Iglesia. Y cuando la Iglesia dejó de alimentarles vino el hambre y la reacción contra los libertadores franceses, a los que el pueblo consideraba invasores. No he querido juzgar a nadie, pero es difícil encontrar lógica en la Historia con nuestros criterios actuales.
-Ofrece una visión negra y pesimista de la historia.
-Para mí, 'Los fantasmas de Goya' habla del conflicto entre el fanatismo y el pragmatismo. Todos los regímenes totalitarios necesitan asustar al pueblo por motivos políticos, y la manera más efectiva es asustar a los inocentes, porque así el pánico se extiende ya que cualquiera puede ser castigado. No me hace falta mostrar a un régimen de manera explícita. ¿Se acuerda de la enfermera de 'Alguien voló sobre el nido del cuco'? Ella era el Partido Comunista.
-Cuando las tropas francesas entran en España en nombre de la libertad resulta inevitable pensar en Irak.
-Cuando Napoleón arengó a sus generales para invadir España les dijo que iban a ser recibidos con flores. Fue una frase exacta que volví a escuchar hace poco en boca de mi vicepresidente, Dick Cheney. Le dije a mi guionista, Jean-Claude Carrière, que teníamos que quitarla, que no podíamos atacar a nuestro Gobierno. 'Sigues viviendo en la Checoslovaquia comunista', me dijo, ja, ja.
-La Iglesia tampoco sale bien parada.
-El personaje de Bardem es un fanático que quiere hacer el mundo mejor. ¿Qué hay de malo en extender las enseñanzas de Cristo? Depende de los medios. No me meto con la Iglesia, sino con la Inquisición. En Estados Unidos todavía sigue el debate sobre lo que es o no tortura. Conocí a un preso de la Checoslovaquia comunista que confesó crímenes que no había cometido. Le pregunté si le habían torturado arrancándole las uñas. '¿Sabes como lo consiguieron?', me contestó. 'Por la falta de sueño'.
-¿Se imagina a Goya en el siglo XXI?
-Probablemente no hubiera sobrevivido... He escuchado dos veces -una en el siglo XX y otra en el XXI- en boca de un líder político el 'estás con nosotros o estás contra nosotros'. En este mundo actual es muy difícil ser un observador sin ser castigado por no juntarte con unos u otros. Aunque Goya no irritaba demasiado a los poderes... Se sabe que fue llamado por la Inquisición, y algo les debió decir para quedar libre de su ira. Yo tuve una experiencia similar en mi país. Con mis dos primeras películas convencí a las autoridades. La tercera ya la prohibieron.
-Su cine siembre habla del conflicto del hombre con las instituciones.
-Es el más antiguo e importante. Provoca una paradoja en la sociedad moderna: necesitamos a las instituciones y las creamos para ayudarnos a vivir mejor. Pagamos Gobiernos, hospitales y escuelas con nuestros impuestos. Sin embargo, terminamos siendo víctimas de ellas, porque cuando llevan un tiempo funcionando empieza a actuar como si fueran las que nos pagan a nosotros, a dictarnos cómo debemos vivir nuestras vidas.
-Abomina de la censura.
-Viví bajo un régimen totalitario en el que existía la censura de la presión ideológica. Ahora vivo en un país en el que si existe alguna presión es la comercial. Sin duda prefiero esta última, porque al menos en ella deciden miles de personas y no una sola.
-Viendo su filmografía, parece como si necesitara regresar a Europa cada cierto tiempo.
-Vengo mucho, pero mi vida está ya en Estados Unidos. Y no creo que en Europa se respire menos mal gusto o la doble moral sea menos evidente que en Estados Unidos. Allí existe un fuerte culto a la personalidad, más presente incluso que en el estalinismo. Es importantísimo ser alguien en Estados Unidos, y la presión para alcanzarlo es más fuerte que en ningún sitio. Yo voy adonde me llevan las historias. Desde 'Man on the Moon' han pasado siete años. Y se me han caído tres proyectos, dos de ellos días antes de comenzar el rodaje.
-Resulta difícil de creer que hasta a Milos Forman le hagan el vacío en Hollywood.
-Mire, 'Los fantasmas de Goya' es una película de Hollywood, pero no hay un sólo dólar americano. Tampoco ningún estudio quería financiar 'Amadeus'. Se preguntan: '¿Una película sobre un pintor o un músico de época? Si nadie los conoce'. Y repasan el dinero que han dado este tipo de películas a lo largo de la historia. No existe un Hollywood, sino muchos Hollywoods.
-En su autobiografía cuenta que se crió con un tío tendero. Allí, observando a la gente, nació su vocaciónde cineasta.
-Sigo haciéndolo, es lo único interesante que hay en esta vida. Ya sé que hay artistas que viven en su propio mundo y no lo necesitan. Pero mis películas hablan de gente.