La reunión de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y del Protocolo de Kioto se abrió ayer en Nairobi con un llamamiento a que se concreten los mecanismos de ayuda a los países pobres, especialmente los africanos, para que puedan adaptarse a las consecuencias del calentamiento global.
«El cambio climático es una de las mayores amenazas para la humanidad y pone en peligro los objetivos de desarrollo de millones de personas, especialmente en los países más pobres», dijo el presidente de la conferencia, el ministro de Medio Ambiente keniano, Kivutha Kibwana.
«Es muy posible que los avances hacia la erradicación de la pobreza logrados hasta ahora sean barridos por las consecuencias del cambio climático», agregó.
Algo más de 5.000 personas se han registrado para asistir durante las próximas dos semanas en la capital keniana a la duodécima Conferencia de las Partes de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático, a la que están integrados 189 estados, así como a la segunda conferencia de los 166 países que han ratificado el Protocolo de Kioto.
El documento, que entró en vigor el 16 de febrero de 2005, impone a las naciones industrializadas límites obligatorios de emisiones de gases de efecto invernadero (causantes del aumento de las temperaturas globales) con el objeto de reducirlas entre 2008 y 2012 en un 5,2%con respecto a los niveles de 1990.
«Es la primera vez que una conferencia de la Convención sobre el Cambio Climático se celebra en Africa Subsahariana», dijo el secretario ejecutivo del encuentro, quien destacó que es necesario «aumentar la confianza de los países en vías de desarrollo, que en general no han recibido suficientes fondos para luchar contra el cambio climático».
Sólo nueve de los 400 proyectos que ya se están beneficiando del llamado Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) previsto en Kioto están en Africa: cuatro de ellos en Sudáfrica, tres en Marruecos, uno en Egipto y otro en Túnez.
Mediante dicho mecanismo, los países industrializados pagan proyectos que reducen o evitan las emisiones en los países más pobres, y a cambio se les adjudican créditos que se pueden utilizar para cumplir sus propios objetivos de reducción de las emisiones.
Otro de los resultados esperados de esta reunión es que los países aprueben cómo debe ser gestionado el llamado Fondo de Adaptación, mecanismo también previsto en Kioto, que financia proyectos para que los países en vías de desarrollo se adapten a las consecuencias del cambio climático .
«No importa el éxito que tengamos en mitigar el cambio climático , también es necesario adaptarse a sus efectos, que ya están aquí», dijo la finlandesa Outi Berghall, en representación de la presidencia de turno de la Unión Europea.
Voces ecologistas
Las organizaciones no gubernamentales exigieron, por su parte, que los países desarrollados den pasos concretos para definir nuevos compromisos de reducción de las emisiones de los gases de efecto invernadero a partir de 2012, cuando finaliza el periodo cubierto por el Protocolo de Kioto.
En la conferencia celebrada el año pasado en Montreal (Canadá), se acordó iniciar «un proceso para llegar a posteriores compromisos», más allá del 2012.
«Son necesarias mayores reducciones por parte de los países industrializados», dijo Catherine Pearce, miembro de Amigos de la Tierra.
«Necesitamos que el proceso sea rápido para que no haya un vacío entre el fin de los compromisos de Kioto y los nuevos. Hay que actuar rápido y superar la velocidad a la que los glaciares se están derritiendo», añadió, a su vez, Steve Sawyer, de Greenpeace. «El proceso debería quedar completado, a más tardar, en 2008 a fin de que haya tiempo de ratificarlo, pues si se estanca, las generaciones futuras no nos lo perdonarán», concluyó.