El colegio Valmayor cerraba sus puertas el pasado mes de junio, para iniciar una nueva andadura fusionado con el colegio Peña Ubiña de Oviedo en un centro de nueva construcción en el concejo de Siero. Fomento de Centros de Enseñanza, su propietario, había decido tres años antes poner en venta el colegio fundado en 1977. La venta de las instalaciones -23.000 metros cuadrados, de los que 2.800 son de superficie construida- en Somió se demoró casi hasta que los últimos alumnos abandonaron las aulas. Sin embargo, el pasado mes de julio, según informaron fuentes de la institución, se formalizó un acuerdo para la adquisición del colegio.
La nueva propietaria es una sociedad que gestiona centros residenciales para la tercera edad y que adquirió el antiguo Valmayor por un importe algo superior a los dos millones de euros. La compradora no tiene ninguna relación con Fomento de Centros de Enseñanza, según informaron desde la institución ligada al Opus Dei.
El dinero de la venta del Valmayor y el que, finalmente se obtenga por el de su 'homónimo' en la capital del Principado, se destinará a sufragar la inversión realizada en la construcción del Peñamayor, que abrió sus puertas este curso con 426 alumnas.
Los 30.000 metros cuadrados que ocupa el colegio Peñaubiña en Oviedo se destinarán también a usos geriátricos. Fomento aún última la venta de la parcela de La Rotella, pero como adelantó EL COMERCIO, ya hay un compromiso firme con una sociedad que también prevé destinar las instalaciones para usos geriátricos. La institución no ha explicado si se trata del mismo grupo que hace cuatro meses adquirió la finca del Valmayor.
Cuando hace tres años se anunció la venta del colegio de Somió, los constructores se frotaron las manos. El centro educativo ocupaba 23.000 metros cuadrados en una de las zonas residenciales más deseadas por los promotores. Se hicieron cuentas y se estimó que los terrenos del Valmayor podrían alcanzar en el mercado un precio de tres millones de euros, siempre y cuando en ellos se pudieran edificar viviendas. Según los cálculos de los promotores, de la finca podían salir 18 parcelas para hacer chalés, cuyo precio no bajaría de los 180.000 euros.
Sin embargo, la parcela estaba calificada en el Plan General de Ordenación Urbana como suelo para equipamiento educativo y el Ayuntamiento descartó su recalificación. Sí se permitió un cambio que ampliaba el uso del suelo a equipamientos sociales, como recordó ayer la directora del Peñamayor y ex directora del Valmayor, María Victoria Villegas.
El precio final de venta, más de dos millones de euros, no está tan alejado del que en su día calcularon los promotores, aunque tres años más tarde, éste, seguramente, sería mucho más elevado.
Proyectos de ocio
Los empresarios han puesto sus ojos en Somió y no sólo para desarrollar proyectos vinculados con la construcción o los usos asistenciales, sino, sobre todo, con el ocio.
En cartera hay dos. El de un grupo de empresarios, encabezado por el restaurador Pedro Morán, para convertir el Somió Park en un restaurante de lujo y cuya apertura se prevé para el próximo otoño y el de TSK para abrir un gran restaurante de bodas y banquetes en La Corolla, aunque los vecinos se oponen a esta propuesta, que la empresa prevé sacar adelante desde hace dos años.