El atropello más grave en la historia reciente de la ciudad se produjo en plena Semana Grande hace seis años. Tres personas fallecieron en la avenida de la Costa, sobre las dos de la madrugada, tras ser arrolladas en un paso de peatones por un vehículo que circulaba en dirección a la Puerta de la Villa. El conductor, un joven de 21 años ebrio, invadió con su vehículo la acera, embistió a cinco personas de la misma familia y acabó por chocar contra el hotel Begoña.
Más cerca en el tiempo está otro suceso que conmocionó a los gijoneses. Fue en marzo de 2005. La joven Andrea Rodríguez Ortíz, de 20 años, perdió la vida tras ser arrollada en la calle de Capua por un turismo que invadió la acera por la que circulaba. El conductor, que viajaba solo, dio negativo en la prueba de alcoholemia que le fue practicada.
Este mismo año, en marzo, dos mujeres resultaron heridas de gravedad tras ser atropelladas en Los Campos por un conductor de 73 años que triplicaba la tasa máxima de alcoholemia permitida. Este conductor alcanzó a una tercera persona, miembro de la misma familia, y arrancó de cuajo un semáforo y una farola.
En el ámbito asturiano, uno de los incidentes más graves se produjo hace cuatro años en Oviedo. El vecino de Gijón Nilo José N. R., subido en su Chrysler PT Cruiser, atravesó la calle peatonal de Mon en la madrugada del 9 de noviembre de 2002. Ebrio y minutos después de participar en una pelea de tintes localistas y proferir amenazas de muerte, arrolló a 28 jóvenes, que sufrieron heridas de diversa consideración.
Este mismo verano otra desgracia similar se cobró la vida de un joven riosellano de 23 años y causó heridas a otras tres personas. Una furgoneta, en la jornada previa al Descenso del Sella, arrancó una farola y una valla antes de llevarse por delante a una pareja de novios en Ribadesella.