Jueves, 9 de noviembre de 2006
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GIJÓN

AL AIRE
Encuentro
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PARECÍA ser uno más de los relatos que figuran en la obra 'Expedientes X en Asturias', del aventurero y escritor de ciencia-ficción Lawrence de Babia, pero resulta que el titulado 'Encuentro en Bimenes' narra un hecho cierto, según concluye una reciente investigación del historiador Polibio de Peñamellera Baja. Según él, los hechos descritos acontecieron realmente a principios de los años 50 del pasado siglo:

«Una nave espacial aterrizó en un prado del primer concejo en declarar la oficialidad del bable por su cuenta y riesgo. De ella salen unos seres de poco más de un metro de altura, delgadísimos, arrugados, de color salmón y ojos saltones, uno de los cuales, portador de un grueso tomo, se dirige hacia dos lugareños que habían abandonado las labores de siega para, apoyados en sus respectivas guadañas, contemplar la llegada del ovni. Esbozando lo que parece una sonrisa, el hombrecillo habla con un hilillo de voz metálica:

-Buenos días, amables campesinos. Tienen ustedes la enorme fortuna de ser testigos y actores del primer encuentro entre habitantes de Venus y habitantes de este planeta. ¿Serían tan amables de indicarnos el lugar exacto de España sobre el que nos hallamos?

Uno de los nativos se rasca la cabeza por encima de la boina, arroja al suelo una colilla apagada que tenía entre los labios y pregunta:

-¿Que ye, ho?

-Diz que vien del quintu pino, de muy lloñe- aclara el otro. Seguidamente, mantienen ambos este breve diálogo:

-Pos non sé qué tal dirán perhí, pero tan bien aprobetayaos y tan delgaos que semeyen una xiblata.

-Y arrugaos como mayuques.

-Pa mí que anden apazguataos y nun se enteren de na...

Entretanto, el interlocutor extraterrestre pasa las hojas del 'Diccionario Español-Venusiano'. pone cara de no hallar nada de lo que busca y decide avanzar hacia los campesinos. Éstos reculan un poco asustados, hasta que uno de ellos exclama:

-¿Quietu parau, que si no arréote un zurriagazu co'l guadañu que te dexo tiesu!

-¿Váis mamáles!- apostilla el otro.

Los visitantes del espacio volvieron a la nave, despegaron y de ellos nunca más se supo».

 
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