Cuando a la una y media de la tarde de ayer, concejalas, vecinos y ciudadanos compartían la presentación de la Gran Bicicletada como elemento de lucha contra el cambio climático, las condiciones ambientales fuera del Ayuntamiento de Gijón proporcionaban la justificación adecuada y precisa para una iniciativa de tales características. Un espléndido sol, una temperatura primaveral y la próxima playa de San Lorenzo repleta de viandantes y bañistas en noviembre, daban carta de naturaleza a quienes «estamos muy preocupados por el cambio climático», según señaló Rafael Fernández, miembro de las sociedades ciclistas Tronchacadenas y Asturias Pedalea.
Fernández, las concejalas de Medio Ambiente, Dulce Gallego, y la de Deportes, Teresa Ordiz, así como Piero, en representación de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Gijón, avalaron la celebración de la Gran Bicicletada, actividad que tendrá lugar el próximo domingo en 28 ciudades españolas, entre las que se encuentra Gijón. La cita es a las once de la mañana en los Jardines de la Reina, para salir media hora más tarde, recorrer cinco kilómetros y regresar al mismo punto de partida.
Según los datos que manejan los cicloturistas, el 50% de los desplazamientos que se realizan en coche no superan los cinco kilómetros, de ahí que esa sea el recorrido a cubrir. «Contabilizaremos después la cantidad de anhídrido carbónico que evitamos con esta acción en una pulsera que llevará cada uno de los participantes», explicó Rafael Fernández, quien se esforzó en explicar que la del domingo no es una actividad deportiva, sino medioambiental. «Planteamos la bicicleta como un medio de transporte, no como un elemento deportivo. Que también lo es, pero nosotros no somos competitivos», señaló. Pero fue la concejala de Deportes quien animó a los ciudadanos a «desempolvar las bicis y acudir el domingo».