La implantación de las 'zonas 30' en la ciudad planteará posibles cambios de sentido de circulación en las calles del centro de Gijón. Así lo explicó ayer la concejala de Seguridad Ciudadana y Movilidad, Begoña Huergo. Dichas variaciones tendrían lugar en calles como la de Martínez Marina, para facilitar la entrada y salida a las de Munuza y Jovellanos.
Otra de las medidas que se adoptarán a corto plazo para «pacificar el tráfico» será la de colocar limitadores de velocidad cada cien metros. «Los badenes colocados en el Polígono de Pumarín han dado estupendos resultados. Muchos vecinos que en un principio se mostraron reticentes a esta medida, ahora la apoyan», apuntó la concejala, consciente de que la medida puede ser impopular «en un principio».
Todas estas acciones, aseguró, «forman parte de un conjunto de medidas pensadas para hacer la ciudad más habitable, al igual que el Sistema Móvil de Identificación de Vehículos o las mejoras tecnológicas en la sala de control de tráfico».
El perímetro estudiado para la implantación de 'zonas 30' se ha ceñido a las calles de uso comercial situadas entre la plaza Mayor y la del Instituto. El 54% de estas calles tiene una anchura entre fachadas de menos de 11 metros. En este espacio hay 198 plazas de aparcamiento reguladas por la ORA, 45 de carga y descarga, 20 plazas reservadas, cuatro de minusválidos y 52 ocupadas por contenedores de basura. Y, aunque buena parte, ya está dedicado a los peatones, en el futuro, las aceras ocuparán al menos un 40% de la vía. De esta forma, se aumentarán las zonas dedicadas a los viandantes en un 33%.
En un primer momento, se colocará la señalización que limite la velocidad a 30 kilómetros por hora en la zona comprendida entre las calles de Cabrales, Ventura Álvarez Sala, Melquíades Álvarez, Trinidad, Moros, Jovellanos y Capua. Más adelante, a medio plazo, no se descarta peatonalizar algunas de las calles más estrechas, como la de Santa Elena o Contracay. Además, se colocarán orejeras en todas las esquinas.
Apoyo de comerciantes
«No se trata de demonizar al conductor, pero sí de colocar el coche en el sitio que le corresponde. Por eso se crean espacios con prioridad para los peatones, a la vez que aparcamientos subterráneos», explicó Huergo.
Las 'zonas 30' ya cuentan con el apoyo de la Unión de Comerciantes: «No nos opondremos. Tenemos experiencias claras de que la peatonalización total o parcial de las calles resulta beneficiosa para los comercios», adelantó su presidenta, Ana Menéndez.
El debate tuvo lugar en la presentación del libro 'Criterios de movilidad: Zonas 30', de la Fundación RACC Automóvil Club, a la que asistió su secretario ejecutivo, Alfons Perona. «En otros países, se han reducido los accidentes en un 56% y los muertos o heridos en un 90%», concluyó.