El departamento que dirige Rafael Sariego argumenta que los 120 trabajadores (70 de ellos veterinarios) de la Consejería de Salud son personal dependiente de Función Pública, es decir, del área que dirige Jaime Rabanal. Esto significa que los facultativos y enfermeros de Salud deberán esperar, como mínimo, al hipotético acuerdo que la Consejería de Economía y Administración Pública alcancen con el resto del funcionario.
La negativa de Sariego no ha sentado bien en la Consejería de Salud, cuyos afectados se han constituido en plataforma. A lo largo de la presente semana, los trabajadores de Salud han plagado de carteles de protesta (color amarillo) las paredes de la consejería.
Trato discriminatorio
El personal de Salud se siente discriminado, toda vez que cerca del 50% de la plantilla está constituida por médicos y enfermeros que no es considerado como personal sanitario a los ojos de la Administración. Muchos de los afectados recuerdan que para acceder a la plaza de funcionarios «nos han exigido ser previamente médicos o diplomados en enfermería». De ahí, que consideren que la consejería aplique un trato desigual. «Un médico o un enfermero es personal sanitario indistintamente de dónde trabaje», explican.
Además, la plataforma cree que la Administración sanitaria aplica un doble rasero, ya que niega la carrera profesional a los funcionarios de Salud «cuando varios directivos tienen prevista solicitarla para ellos», precisaron diversas fuentes consultadas. Los afectados han solicitado una reunión con el consejero, que podría recibirles la próxima semana.