Los trabajadores de ambulancias del Principado están preocupados. La sucesión de agresiones sufridas en los últimos meses, principalmente en las denominadas zonas de movida juvenil, les ha llevado a reclamar al Servicio de Salud del Principado (Sespa) mayor seguridad, así como una mejor coordinación con el área de atención de emergencias, «ya que muchas veces llegamos a los sitios antes que la policía».
Según relató el secretario general de la Federación de Transportes de UGT, Florentino Vázquez, a lo largo del presente año se han registrado una decena de agresiones, algunas de ellas, de carácter grave. Tal fue el caso de un trabajador del servicio de ambulancias que acabó con una costilla rota, tras recibir golpes y patadas de un grupo de jóvenes que se oponían a que uno de sus colegas, casi en coma etílico, fuera trasladado al hospital. Asimismo, el pasado día 30 de setiembre, ocurrió algo similar en Gijón. La agresión tuvo lugar a las puertas del propio Hospital de Cabueñes, una vez concluido el traslado del paciente. «A uno le propinaron un golpe en la cara y a otro le patearon la cabeza, después de tirarlo al suelo», relató el responsable del sector de ambulancias en UGT, Fernando Llera.
Pero no fue el único caso. Aunque en esta ocasión no tuvo lugar en zonas de movida, personal de ambulancias de Llanera se llevó un gran susto cuando un enfermo psiquiátrico al que debían trasladar a urgencias del Central «les encañonó con una pistola». Al final, resultó que ser de juguete «pero podría haber sido de verdad», señaló Llera. La falta de seguridad fue uno de los principales asuntos abordados ayer en una reunión celebrada en Oviedo entre el gerente del Sespa, miembros del sindicato UGT y de la UTE de ambulancias, entre ellos, su máximo responsable, Carlos Paniceres.
El Sespa, receptivo
Los afectados demandaron una mayor protección «para realizar nuestro trabajo en las ambulancias», un sector que engloba en toda Asturias a una plantilla de 380 personas. El gerente del Sespa, según precisaron los miembros de la Federación de Transportes de UGT, «se mostró muy receptivo y preocupado por lo ocurrido». El Servicio de Salud se comprometió a realizar un protocolo de actuación, así como un registro de incidentes, que trasladará a la Delegación del Gobierno y a la Consejería de Justicia.