Los planes de futuro del Grupo Baugestión, que ha comprado el antiguo colegio Valmayor, van más alla de la construcción de un complejo socio-sanitario para mayores, en el que invertirá 18 millones de euros. Además de un proyecto residencial de 184 plazas, en el que se incluyen piscina climatizada, biblioteca, un pequeño campo de golf, sala de cine y gimnasio, entre otras prestaciones, estudia construir, en una segunda fase, un hospital privado que podría ser de medicina general o especializado en enfermos crónicos, paliativos o terminales, según informó el director del grupo, Diego Ortega.
El centro sanitario se levantaría en la misma parcela en la que construirán los dos edificios del futuro complejo residencial: uno destinado a habitaciones y otro a servicios. El desarrollo de esta segunda fase todavía no se ha cerrado. De momento, Baugestión espera comenzar «cuanto antes» las obras de la primera fase del complejo residencial, que podría abrir sus puertas a finales de 2008.
El Ayuntamiento ya ha concedido el permiso para derribar las antiguas instalaciones del colegio Valmayor, precisó Ortega. Sin embargo, la empresa no prevé iniciar la demolición antes de obtener la licencia de obra para ejecutar unos trabajos que se prolongarán durante durante «17 meses».
70 trabajadores
El Grupo Baugestión, una sociedad limitada formada por empresarios madrileños y castellano-leoneses, está especializado en la construcción, promoción y gestión de servicios en el ámbito de la geriatría. Abrió su primer complejo residencial en Valladolid, donde también construye un hospital privado, y desarrolla otros centros geriátricos en Burgos.
En Gijón seguirá la filosofía del grupo de construir «hoteles para mayores antes que residencias». De ahí su división del complejo en dos edificios anexos, pero independientes. El primero ocuparía 3.700 metros cuadrados en dos plantas, destinado a habitaciones -individuales, dobles y suites-. El segundo, en una planta de 3.200 metros cuadrados, acogería un área de servicios con piscina climatizada, salas de masaje, gimnasio, peluquería, sala de cine, comedores y biblioteca. Para atender las necesidades de los 184 residentes, la empresa estima que la plantilla será de unos 70 trabajadores (personal sanitario, fisioterapeutas, cocineras, servicio de limpieza, entre otros).