«No voy a ser obstáculo para que se firme el plan de dinamización turística. No quiero ser un escollo para la industria turística del concejo». Con estas palabras, el alcalde de Piloña, el conservador Juan Roberto Pérez, acataba ayer el ultimátum lanzado el pasado miércoles por la consejera de Cultura, Comunicación Social y Turismo, Ana Rosa Migoya, quien anunció que el municipio de Piloña quedaba excluido del Plan de Dinamización Turística del Sueve y, por lo tanto, que no percibiría ni un euro de los 720.000 reservados para este proyecto que inicialmente iba a compartir con los concejos limítrofes de Parres y Caravia.
La consejera, no obstante, dio un día de plazo para que el gobierno piloñés volviera a formar parte del proyecto ratificando la constitución de la Mancomunidad del Sueve en sesión plenaria, un trámite que hasta el momento el alcalde había supeditado a la cesión por parte de la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras de los terrenos de la antigua piscifactoría de Infiesto para desarrollar en estas fincas el Museo del Asturcón.
La decisión adoptada por Cultura hizo que el primer edil replantease ayer su postura inicial y decidiera remitir un fax a dicho departamento, «en el que me comprometo a convocar para principios de la próxima semana un Pleno extraordinario en el que se ratificarán los estatutos de la Mancomunidad para anexionarnos con todo gusto a este plan que compartiremos con Parres y Caravia», confirmó Juan Roberto Pérez.
El mandatario local reconoció que su equipo de gobierno había retrasado al máximo este trámite con la intención de alcanzar un acuerdo con la Consejería de Medio Ambiente para la cesión de las finca de la antigua piscifactoría, donde el Ayuntamiento preveía construir el Museo del Asturcón con los fondos del plan dinamizador. A este respecto, Pérez aseguró que sus negociaciones «estaban muy avanzadas» y acusó a la consejera de Cultura «de paralizarlas para tratar de sacar a Piloña del Plan de Dinamización Turística, que era lo que ella buscaba».
El regidor mantiene que en ningún momento buscó «la confrontación política» y confirma que firmará la anexión a la mancomunidad, «independientemente que nos den los terrenos o no», para que el municipio y los empresarios se vean beneficiados de unos fondos que, quiso aclarar, «no sólo aporta la consejería, sino también los ayuntamientos».
Razonable
El cambio de postura del primer edil piloñés fue calificado ayer por la Asociación Piloñesa de Turismo (Aspitur) de «razonable». El secretario del colectivo empresarial, Germán Meneses, reconoció que no hubiera sido «prudente» dejar al concejo al margen de un proyecto tan vital para el sector turístico. «Es importante no desperdiciar los esfuerzos de las administraciones en conflictos políticos porque los intereses de los ciudadanos son los mismos», argumentó. Eso sí, Meneses consideró que tan importante era que el alcalde suscribiera en Pleno la constitución de la mancomunidad como que el departamento que encabeza Francisco González Buendía ceda los terrenos de la piscifactoría que el Ayuntamiento lleva reclamando durante dos años. Por ello, anunció, la asociación empresarial «también exigirá al Principado esta cesión».
Crítica
Bastante más crítica se mostró la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Piloña, Secundina Cueria, quien declaró que si el Gobierno local dejaba escapar la posibilidad de participar en este ambicioso proyecto turístico «tendría que explicar al sector el porqué, ya que el único problema que existe es su interés de buscar la confrontación». Cueria desaprobó la intención inicial del Ejecutivo local de supeditar la ratificación de la mancomunidad a la cesión de unos terrenos y exigió al alcalde «que primero firme y luego negocie».
Los regidores de Caravia y Parres -los otros dos concejos que integran el Plan de Dinamización Turística- lamentaban ayer la posibilidad de que Piloña «se descolgase de un proyecto que iniciamos con ilusión los tres municipios y donde todos tenemos algo que aportar», declaró Pablo García, alcalde de Caravia. «Sería una desagradable sorpresa», añadió el de Parres, Manuel Millán García, quien recordó que su Ayuntamiento lleva mancomunando con el de Piloña desde 1990 para compartir maquinaria y reconoció que mantiene con el gobierno piloñés «muy buenas relaciones».