Los violentos combates navales que estallaron el jueves entre la marina ceilandesa y los rebeldes tamiles continuaban ayer en la costa noreste de Sri Lanka, con la destrucción de dos embarcaciones por cada bando y una treintena de muertos.
Las embarcaciones repletas de explosivos de los Tigres de Liberación del Eelam Tamil fueron hundidas en Trincomalee, puerto del noreste de la isla esencial para el aprovisionamiento de hombres y material de la península de Jaffna corazón de la rebelión tamil. En la capital un diputado cercano a los Tigres tamiles, fue asesinado a tiros.