El espíritu de cooperación entre demócratas, republicanos y la Casa Blanca podría verse dificultado si algunas de las tesis del partido vencedor en las legislativas, que reclaman investigar la gestión realizada por la Administración Bush, de la guerra en Irak, salen adelante ahora que controlan el Congreso.
Aunque tras la reunión mantenida el jueves por la que será portavoz de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y George W. Bush emergía una voluntad de «bienvenida»a todas las nuevas ideas que los liberales pudieran aportar para rescatar al país de la conflictiva posición en la que se encuentra, ayer el congresista por el estado de Pensilvania, John Murtha, advirtió al presidente que la dimisión del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, no era un cambio en la política en Irak y reclamó el establecimiento de «una fecha tope» al Gobierno iraquí para hacerse cargo de las labores militares en su país.