El Consejo de Ministros aprobó ayer el decreto que regula las normas de calidad y seguridad para la donación y uso de células y tejidos humanos, que incluye una detallada regulación de los bancos de células de cordón umbilical con un «espíritu de donación altruista».
La regulación de los bancos de cordón umbilical provocó este año una polémica entre el Gobierno y la Comunidad de Madrid, ya que este ejecutivo regional aprobó un decreto sobre los bancos privados de sangre de cordón umbilical, que rechazó el Ministerio de Sanidad y que, en mayo pasado, suspendió cautelarmente el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
El decreto aprobado ayer autoriza los bancos privados de unidades de sangre de cordón umbilical para eventual uso autólogo, pero estas unidades deberán estar a disposición de cualquier enfermo, posibilidad que deberá ser comunicada a los padres antes de proceder a la extracción de la unidad, señalan en sendas notas el Ministerio de Sanidad y la referencia oficial del Consejo de Ministros.
En la conferencia de prensa tras el Consejo de Ministros, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, dijo que esta regulación «impide que las comunidades autónomas, alguna ya lo ha intentado, creen bancos privados sin fijar siquiera estándares cualitativos».
Contra el mercantilismo
Fernández De la Vega agregó que quienes intentaron esa regulación, lo hicieron «desoyendo las recomendaciones de los expertos de todo el mundo y de las autoridades sanitarias internacionales, e introduciendo en nuestro sistema de trasplantes un factor de mercantilismo y de falta de seguridad». La también portavoz del Gobierno dijo que el decreto «pone especial cuidado en el funcionamiento de los bancos de cordón umbilical, permitiendo que se puedan guardar células y tejidos para su posible uso futuro, ya sea en la misma persona o en otras enfermas, siempre con plenas garantías de seguridad».
«Para ello -añadió De la Vega- se fijan requisitos muy concretos y se permite el acceso a las muestras de cualquier enfermo que lo precise en el mundo a través de una red internacional de bancos de cordones y bajo estrictas condiciones médicas y de seguridad».
En lo relativo a los bancos de células de cordón umbilical, se regula en el decreto, desde el espíritu de donación altruista, tanto su uso alogénico (cuando el cordón se dona para su aplicación en terceras personas), como autólogo (cuando se almacena para la utilización en el propio donante).
Respecto a los bancos con fines autólogos, se establecen una serie de requisitos como que la información que se suministre a la familia sobre las posibilidades de estas prácticas sea veraz, fidedigna y supervisada por las autoridades sanitarias competentes.