Hasta hace bien poco, moda y alta tecnología eran dos conceptos que no tenían mucho que ver entre sí. La filosofía imperante en el diseño de dispositivos tecnológicos radicaba en la funcionalidad y, en segundo lugar, un aspecto futurista. A resultas de esa percepción, aparatos como los ordenadores portátiles, los reproductores de MP3 o los móviles se han mantenido durante años de un uniforme color negro que recientemente mudó al plateado casi por pura inercia.
A día de hoy, sin embargo, el mercado de accesorios ha crecido tanto que la funcionalidad de un gadget es como el valor en la antigua 'mili', se le supone. Las estanterías de los centros comerciales están repletas de cientos de marcas que ofrecen prácticamente lo mismo, así que los fabricantes han tenido que exprimirse la sesera para buscar un elemento diferenciador que les dé ventaja en esa carrera por seducir al consumidor.
A la postre, esa diferencia se ha encontrado en el aspecto estético. Los teléfonos y los dispositivos de movilidad como las PDa, los portátiles o los reproductores de MP3 han sido los primeros en dotarse de vivos colores o adoptar diseños exclusivos con mayor o menor fortuna. Algunos incluso introducen materiales nobles o se alían con firmas del mundo de la moda para comercializar ediciones especiales con las que atraer a los clientes que buscan algo más que un cacharrito funcional.
Estas reediciones tienen, además, la ventaja de reforzar las ventas de un modelo que lleva ya varios meses en el mercado. Dos ejemplos son Motorola, que reedita un teléfono de éxito con otro color, o BenqSiemens, que se alía con grandes del diseño como Escada para dotar a sus terminales de una buena dosis de estilo y alta joyería a precios desorbitados.
Mientras los fabricantes de tecnología buscan vestir a la moda sus productos, las grandes firmas de la alta costura comienzan a tener en cuenta esos dispositivos que cada vez son más comunes en el bolsillo del ciudadano. Por pura proximidad, uno de los mercados en el que más fuerte han entrado las casas de moda es el de los accesorios para llevar o proteger aparatitos. En 2002, Dior fue el primero en lanzar, dentro de su línea masculina, fundas para los populares reproductores de Mp3 iPod. Los demás grandes del diseño textil no pasaron por alto el detalle y ahora es posible vestir el reproductor de Apple de Gucci o Louis Voitton. Los Ipod, que acaban de cumplir cinco años en el mercado, se han hecho tan populares que ahora también las marcas no tan glamurosas comienzan a hacer diseños que den cabida a éste u otros aparatos. Este otoño, la conocida marca de tejanos Levi's comercializa los RedWire DLX, unos pantalones con bolsillo especial para iPod, sus auriculares y un discreto mando a distancia integrado. La extravagancia estará al alcance de todos por algo más de 150 euros. Dior, que ya ha sido pionero en este asunto, no se queda atrás. Ya en primavera lanzó la línea Dior Digital, marca bajo la cual se comercializan bolsos para portátiles o cámaras digitales y fundas para agendas PDA, entre otros muchos artículos.
Para público femenino
La irrupción de la moda en el mundo de los accesorios tecnológicos ha discurrido paralela a la progresiva adopción de artilugios por parte del público femenino. Claro ejemplo de ello son los bolsos para transportar ordenadores portátiles. La tela negra, con marcado estilo deportivo, predominante en el sector ha dejado paso a diseños igual de funcionales pero con atrevidos estampados y formas que recuerdan a las de un bolso convencional.
Se da la curiosa paradoja de que los diseñadores de moda compiten ahora con los fabricantes de informática por la misma clientela. Pocos hubieran creído que HP acabaría comercializando carteras 'fashion', pero así es. La compañía ha presentado recientemente una nueva línea de bolsos compactos para mujeres trabajadoras que deben transportar ordenador portátil, PDA y móvil, pero no quieren renunciar a hacerlo con estilo.
Fuera ya de la moda, el mercado de accesorios para artículos tecnológicos ha experimentado una gran expansión al calor de cada modelo que sale al mercado. Cualquier nueva consola como la PSP o la Nintendo DS, reproductor de Mp3 o cámara digital llega ya a los comercios acompañada de fundas impermeables y bolsas que la protejan de la suciedad y los golpes. Que la protejan y que la conviertan en 'fashion', en un producto a la última no sólo técnicamente hablando.