Domingo, 12 de noviembre de 2006
Registro Hemeroteca

en

GIJÓN

GIJÓN
Más hoyos para La Llorea
El campo de golf municipal amanece cada mañana con los desperfectos causados por un grupo de jabalíes «aficionados a los paseos nocturnos»
Más hoyos para La Llorea
DESTROZOS. Uno de los jugadores del campo de golf La Llorea observa el terreno de juego, tras el paso de los jabalíes. / BILBAO
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El campo municipal de golf La Llorea tiene más hoyos que nunca. Por encima, incluso, de los que su equipo de mantenimiento y jugadores desean. Un grupo de jabalíes se ha «aficionado a los paseos nocturnos» dejando a diario un reguero de destrozos de punta a punta del verde e impecable prado. Las miradas de los aficionados se despistan mientras intentan mejorar su handicap hacia los visibles daños provocados sobre el césped por estos animales, cuya presencia se ha hecho más habitual desde setiembre. Con todo, el perjuicio es «puramente estético, ya que no influye en el juego», explica el director del campo, Alfonso Rodríguez Allen.

Sin embargo, en La Llorea comienzan a trabajar a las seis de la mañana para «arreglar, al menos, los desperfectos más importantes. Los daños que no molestan esperan algo más para ser reparados», puntualizan. Al parecer, la pasión de los jabalíes por La Llorea viene de lejos. Son sus más antiguos y fieles usuarios: «Desde que abrimos, hace doce años, hemos convivido con ellos». El problema, comenta Rodríguez Allen restándole importancia y con buen humor, «es que desde este verano se ha acentuado mucho» sus incursiones.

Hasta hace poco, los responsables del campo de golf solían combatir a los jabalíes con una máquina creada en realidad para ahuyentar pájaros. Se trata de un aparato que simula el sonido de los tiros de caza. «Al principio se asustaron, pero ahora ya pasan», afirma el director de las instalaciones deportivas.

Clavan sus mandíbulas

En La Llorea ya son expertos en eso de hacer frente a todo tipo de fauna. Y es que en las épocas en las que el aire se llena de insectos, el campo sufre los picotazos de los cuervos. El problema es que los jabalíes tienen como hábitos «focicar. Clavan los colmillos de la mandíbula inferior en la tierra y levantan tapas de hierba». Además, los animales han resultado ser algo sibaritas: «Prefieren destrozar las zonas que están recién arregladas, porque la tierra está más suelta y les resulta más fácil».

El centro ya se ha puesto en contacto con la Dirección General de Recursos Naturales y Protección Ambiental del Principado de Asturias para «pedir consejo y adoptar algún tipo de medida». Su respuesta no se ha hecho esperar. Técnicos de la Administración regional están ahora trabajando en contabilizar ejemplares. Además, les ha recomendado rodear el perímetro del campo de golf con una valla electrificada o, al menos, la particular ruta de los cerdos salvajes. La obra correrá a cargo del club de golf, como siempre que ocurren este tipo de cosas. «A no ser que la causa del desperfecto sea, por ejemplo, culpa de un ganadero que no cerró bien a sus animales. Entonces, paga el seguro».

Pero eso también les ha ocurrido. «En una ocasión, tuvimos que suspender una competición muy importante por la tormenta. Cuando conseguimos resguardarnos, vimos en el campo a cinco de vacas pastando a sus anchas», recuerda el director. En otra ocasión, no hace mucho, los responsables presenciaron sin salir de su asombro cómo afloraba un precioso manantial en el terreno de juego.

El cierre que se usará para frenar la presencia de jabalíes «será específico para animales grandes, ya que no queremos castigar al resto de la fauna». Sin embargo, parte de su comprensión se debe a que estas bromas de la naturaleza aún no han tocado el green, el bien más preciado de cualquier instalación golfista. «En otros campos en los que les destrozan esta zona, el problema adquiere más importancia», resume con tono más serio.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo