Lunes, 13 de noviembre de 2006
Registro Hemeroteca

en

LA MAR

Lamar
Los pescadores asturianos podrán incluir el amarre de junio como paro biológico del bocarte
Alberto López asegura que es inequívoca la normativa que regula el acceso a las subvenciones por el cierre del caladero
Los pescadores asturianos podrán incluir el amarre de junio como paro biológico del bocarte
MANIFESTACIÓN. Pescadores asturianos protestan ante la Secretaría General de Pesca Marítima, el pasado junio. / E. C.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El director general de Mercados y Recursos Pesqueros, Alberto López García-Asenjo, aseguró a EL COMERCIO que los pescadores asturianos podrán incluir los días que amarraron la flota en el mes de junio en el cómputo de un total de 40 que tendrán que parar dentro del año para acceder a las subvenciones estipuladas para paliar el cierre del caladero de bocarte en el Golfo de Vizcaya.

El presidente de la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores de Asturias, Dimas García, había pedido al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), a través de unas declaraciones publicadas el pasado viernes por este periódico, que se aclarase esa cuestión, ya que, si los diez días ya parados no pudieran ser incluidos en el cómputo, los cerqueros asturianos tendrían que abandonar la faena de forma casi inmediata, el próximo viernes, día 17, para acceder a las ayudas condicionadas a 40 días de paro biológico dentro del año.

Alberto López indicó que la posibilidad de incluir esos días en el cómputo está claramente recogida en la normativa pactada con el sector para regular la concesión de ayudas y, en ese sentido, indicó que no tiene sentido «albergar duda alguna, si bien el amarre tendrá que ser demostrado en las mismas condiciones que si se hubiera producido en otras fechas».

La falta de rentabilidad derivada de las escasas capturas hizo que, en plena campaña primaveral, barcos asturianos que acuden al Golfo de Vizcaya para pescar bocarte abandonasen la faena y las capturas de bocarte antes incluso de que la Unión Europea acordase cerrar el caladero. A continuación, para compensar los perjuicios producidos por esa veda, la Secretaría General de Pesca Marítima y las comunidades autónomas negociaron la implantación de un paro biológico subvencionable de hasta un máximo de 40 días de duración en el año, con una escala de ayudas tanto mayores cuanto menores hubieran sido las capturas obtenidas hasta el momento en que se interrumpió la pesquería.

La Federación Provincial de Cofradías de Pescadores buscó desde el principio que los días voluntariamente parados a la vista del pésimo resultado de la campaña pudieran ser incluidos en el cómputo y propuso que el amarre en el resto de días, hasta completar los 40, se haga a finales de año, momento en que las especies asociadas al arte de cerco, fundamentalmente sardina, xarda y chicharro, además del vedado bocarte, consiguen cotizaciones bajas, a la vez que aumenta la demanda navideña, y el precio, de otras especies.

Dimas García planteó a través de EL COMERCIO la necesidad de aclarar si es necesario comenzar el paro biológico el próximo día 17, ya que sábado y domingo son de descanso obligatorio y a partir del 20 comienzan los últimos 40 días del año. La respuesta inequívoca de Alberto López hace que los cerqueros puedan permanecer en la mar diez días más, siempre que tengan forma de acreditar que ya estuvieron sin faenar algunos días a partir del pasado mayo.

Durante todo 2007

La Federación Provincial de Cofradías de Pescadores confía en que la Unión Europea prolongue la veda del bocarte durante todo el año 2007, a fin de que el descanso permita la recuperación efectiva del caladero. En ese sentido, Dimas García considera que el cierre de la pesquería debe mantenerse, al menos, hasta que se conozcan los resultados de los análisis oceanográficos previstos para la próxima primavera, es decir, al menos, durante todo el primer semestre de 2007. Los pescadores aceptan con agrado la veda, ya que consideran que es necesaria para recuperar las cantidades de capturas habituales años atrás, pero exigen compensaciones, en forma de paros biológicos subvencionados, para no tener que asumir en solitario el coste de la recuperación del caladero.

Hasta el momento, las administraciones estatal y regional no han tenido dificultades para acordar con los pescadores las condiciones para acceder a las ayudas ni su cuantía, ya que las comunidades autónomas complementan los pagos.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo