En vísperas del cuatro aniversario del desastre del 'Prestige', la plataforma 'Nunca Máis' salió de nuevo a la calle para recordar que la falta de políticas y medios de prevención multiplica el riesgo de nuevos desastres marítimos en las costas gallegas.
Unos dos mil manifestantes desfilaron por las calles compostelanas tras una gran pancarta con el lema «Otro 'Prestige' es posible todavía» para recordar a las autoridades galleas y centrales la indefensión en que sigue el litoral gallego, anegado hace ahora cuatro años por miles de toneladas de fuel negro y viscoso. En este tiempo y superado lo peor de las sucesivas mareas negras, la plataforma ha perdido fuelle y capacidad de convocatoria -llegó a sacar a las calles más de 200.000 personas- pero el mensaje no ha cambiado.
Por las costas cantábricas y gallegas pasan al año más de 45.000 buques y, de ellos, más de 13.000 transportan sustancias peligrosas y tóxicas, cuyo tráfico ha seguido creciendo desde los días del 'Prestige'. 'Nunca Máis' recuerda que Galicia, la comunidad más expuesta, carece hoy, como carecía en noviembre de 2002, de buques anticontaminación, puertos refugio para barcos con problemas y otros medios con los que hacer frente a nuevos vertidos. Según sus responsables, el nivel de riesgo ha aumentado y a la falta de medios se suma la descoordinación, porque -dicen-, la Xunta prepara simulacros de recogida de carburante de las playas mientras la Armada ensaya cómo alejar de la costa a barcos dañados.
«Aún quedan muchas cosas por hacer», denunció 'Nunca Máis' en el comunicado final, en el que reconoce que las cosas han mejorado desde la llegada del PSOE al Ejecutivo central. Aún así, critica que los poderes públicos no hayan estado «a la altura» del compromiso solidario de una ciudadanía volcada en la lucha contra el chapapote y sus consecuencias.
Análisis de las manchas
La manifestación de ayer llega cuando la negra sombra del 'Prestige' se materializa de nuevo en las manchas de hidrocarburos aparecidas estos días en aguas próximas al punto donde reposa hundido el pecio del barco, a más de 3,5 kilómetros de profundidad. En sus tanques quedan aún unas 1.100 toneladas de fuel, de las 77.000 que transportaba. El buque oceanográfico 'Cornide de Saavedra', del Instituto Nacional de Oceanografía, analiza in situ las manchas y su posible procedencia.
Para el diputado Bieito Lobera, del BNG -no hubo representación de otros partidos políticos-, el Gobierno central debe ejercer sus competencias y actuar para conjurar el peligro. «Pedimos al Gobierno español que actúe de forma clara; primero, informando a la sociedad gallega de lo que está pasando y de los riesgos que enfrentamos, y que destaque medios aéreos y navales tanto para hacer seguimiento de las manchas como para proceder a su limpieza y evitar que lleguen al litoral».
Para la Xunta, gobernada por el PP en tiempos del 'Prestige' y ahora en manos de socialistas y nacionalistas, la naturaleza se ha aliado en la limpieza y saneamiento de las zonas manchadas por el fuel. El presidente, Emilio Pérez Touriño, y el consejero de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, destacaban esta semana en que la mayor parte del daño, «el 90%», decía Vázquez, ha quedado neutralizado por las poderosas mareas del litoral gallego y la abundante vida microorgánica de esas aguas.
«Errores graves»
Por su parte, se ha conocido que las últimas revisiones periódicas que permitían seguir navegando a un viejo monocasco como el 'Prestige' estuvieron plagadas de «errores graves». Casi un centenar, según la investigación posterior realizada por ingenieros navales.
El responsable de la campaña de océanos de Greenpeace España, Sebastián Losada, afirmó ayer que el fuel volcado por el petrolero afectará todavía a la costa gallega «durante unos cuantos años más» y denunció que ni el Gobierno del PP en su momento ni el actual Ejecutivo en lo que va de legislatura han cambiado sensiblemente la política de transportes para evitar un nuevo accidente: «La legislación sobre responsabilidad en caso de accidente sigue permitiendo que cuando estas empresas hacen balance de gastos, sea más barato sufrir un accidente de estas características en vez de invertir en seguridad».