Con las piedras que están lloviendo sobre el gobierno municipal y, en especial, sobre Jesús Montes Estrada, me veo en la obligación de dar mi opinión al respecto.
Yo creo que se está haciendo bastante demagogia sobre las acusaciones a Carnero y Morala -aun siendo éstas muy graves- porque se están centrando las críticas en quien menos culpa tiene -más bien ninguna-. Una cosa es el procedimiento judicial -instado por la Policía y el fiscal- y otra las responsabilidades políticas del Ayuntamiento de Gijón. Y aquí no me cabe la menor duda del compromiso y voluntad de salvaguardar los intereses industriales de la comarca y la defensa de los trabajadores/as, con la capacidad limitada que tienen.
Lo hemos vivido nosotros todos estos meses, con la disposición permanente a buscar alternativas para evitar el cierre de Porcelanas Principado, situada en Roces. Desde el primer momento, Jesús Montes Estrada se puso a colaborar e involucró al resto del gobierno municipal para que desde la Consejería de Industria se adoptasen medidas que facilitasen la aparición de un nuevo empresario -como así ha sido-.
Sólo puedo dar testimonio junto a mis compañeros de Comité de su preocupación y ánimos. No puedo decir lo mismo de algún sindicalero que sigue poniendo palos en las ruedas.
Por ello, creo que no es justo endilgarle al equipo de gobierno local y, en especial, a 'Churruca' toda la culpa del proceso judicial de los sindicalistas de CSI. Si la denuncia por daños materiales públicos agrava la petición de pena del fiscal, que se retire. Pero no olvidemos que la causa principal son leyes represoras elaboradas y apoyadas a escala estatal por los partidos mayoritarios. Me llama la atención que algunos escribientes que convierten a Carnero y Morala en mártires ahora, los acusaban de radicales irresponsables tiempo atrás. Una petición para los/as compañeros de viaje de la izquierda plural: no le hagamos el juego a los interesados en denostar las responsabilidades de Gobierno de la izquierda.
Seamos objetivos y solidarios. Un saludo.