Lunes, 13 de noviembre de 2006
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OPINIÓN

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Los estatutos y los pactos parlamentarios
A Dios gracias, parece haber pasado el sarampión de los estatutos de la 'ruptura del país' dando paso a acuerdos entre los dos principales partidos de normas que, sin entrar en detalle, parecen no estar muy lejos en alguno de sus artículos del condenado Estatuto catalán, aunque, curiosamente, no se haya planteado el partido de la oposición retirar el recurso de inconstitucionalidad presentado con base en algunas disposiciones que han gozado, sin embargo, de su bendición en el resto de los estatutos. Como en Derecho todo es interpretable, para desconcierto de los ciudadanos que no comprenden que haya tantas posturas tan distintas, en algunos casos totalmente opuestas, estamos asistiendo con bochorno a la exposición de determinados argumentos por algunos renombrados juristas de los que se sonrojarían estudiantes de primero de carrera.

Igual ocurre con la interpretación interesada que se da en algunos casos sobre la consecución de las mayorías en el Parlamento, pues talmente parece como si los grupos minoritarios no tuvieran ningún papel que jugar aparte del de meros comparsas para hacer número. Si se consigue una mayoría con el apoyo de los grupos minoritarios, dicha mayoría es tildada de débil por el contrario y por los opinantes de algunos medios de comunicación, porque va contra lo que piensan y pretenden un tanto por ciento elevado de ciudadanos. Sin embargo, a nadie se le ocurre plantear el aumentar el número de acuerdos que tienen que ser obtenidos con base en una mayoría reforzada. Mientras no se reforme el número de votos necesarios para algunas cuestiones, no queda más remedio que apoyarse en los 'de relleno' para sacar adelante las pretensiones de los partidos mayoritarios. Si no se quiere que éstos tengan tanta importancia, a reformar toca. Los resultados están a la vista. Aun no habiendo sido una solución definitiva, la reforma hecha por el Gobierno para reforzar la mayoría necesaria para la designación de magistrados ha conseguido paliar algo el ejercicio de la santa voluntad de una parte del Consejo obligándoles a pactar con la minoría.

 
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