Los que hemos vivido toda la histórica lucha por la supervivencia de los astilleros gijoneses, no podemos entender lo que les está sucediendo a los compañeros Morala y Carnero. No podemos entenderlo, porque recordamos muchos episodios a lo largo de muchos años y pudimos constatar, desde nuestra responsabilidad en la Asociación de Vecinos de La Calzada, cómo los vecinos de nuestro barrio, siendo los más perjudicados por las luchas de los trabajadores navales, cómo comprendían esa lucha. Recordamos cuando se cortaba durante días, semanas y meses la calle de Mariano Pola, único acceso al centro desde La Calzada, y nunca hemos recibido denuncias en contra de aquellas incomodidades, lo que nos daba a entender que los vecinos anteponían la defensa del puesto de trabajo a toda incomodidad.
Por eso, estamos en condiciones de pensar que detrás del procesamiento de estos dirigentes sindicales no está el castigar unas roturas del mobiliario urbano: en primer lugar, porque saben que ellos no lo hicieron. Lo que verdaderamente hay detrás del enjuiciamiento de estos trabajadores es acabar de una vez con todo intento de oponerse al sistema y, al mismo tiempo, meter miedo a cualquiera que pretendiera tomar el relevo de estos históricos dirigentes.
Sin temor a equivocarnos, nosotros -y creemos que la mayoría de los vecinos de La Calzada- entendemos y apoyamos vuestra lucha en defensa de los puestos de trabajo, seguimos creyendo en aquel lema que decía: 'Asturias se salva luchando'. Y en esa línea estamos con vosotros y, como decimos al principio, nosotros también somos Morala y Carnero.