El Grupo Municipal de Izquierda Unida ha solicitado, a través de una moción, que los técnicos municipales realicen un informe acerca del estado en que se encuentra la reparación de un talud en el camino entre Ventanín y Casares, en Olloniego.
El concejal Celso Miranda recuerda que fue en 2003 cuando se produjo el derrumbe del muro tras las lluvias del invierno. El citado muro hacía de contención del camino que desde la carretera AS-242 llega a las viviendas situadas al lado de esta carretera y a una altura de unos seis metros por encima de ella.
Miranda explica que desde 2003, este asunto fue puesto en conocimiento del equipo de gobierno, que «no ha tomado ninguna medida, salvo la colocación de unas vallas de protección». Con todo, «sigue sin rehacerse el muro derribado», lamenta.
Ante esta situación, los vecinos temen que el estado en que se encuentra el muro pueda «terminar afectando a los cimientos de las viviendas». Ya, en su momento, los residentes en las zona denunciaron el caso ante la consejería de Medio Ambiente, que aseguró que la reparación era «competencia municipal».