'Últimos avances sobre la audición' es el título de la charla-coloquio que tendrá lugar hoy, a las ocho de la tarde, dentro del programa del Aula de Cultura de EL COMERCIO, en el salón de actos del Centro Municipal Integrado de Pumarín 'Gijón-Sur'. El ponente, el doctor Antonio Lozano Sánchez, especialista en ORL, cirugía del oído, estética y funcional de la nariz, lleva más de 20 años dedicado a la medicina en esta especialidad. Entre otros temas expondrá los avances en esta ciencia, que él considera «el pilar básico de la comunicación». En la conferencia subrayará también la importancia de la conveniencia de las revisiones periódicas desde edades tempranas.
-¿Cuáles son los puntos fundamentales de la conferencia?
-Fundamentalmente voy a explicar en qué consiste la especialidad de otorrinolaringología, su situación actual, las premisas con las que trabajamos y su campo de actuación. Hoy en día hay muchas personas que realmente no saben en qué consiste y que el ámbito en el que trabajamos es realmente amplio, al mismo tiempo que se encuentra interconectado con otras especialidades.
-¿Como por ejemplo?
-Muchas personas siguen teniendo la idea tradicional. Y lo cierto es que está llegando a ser una superespecialidad, ya que está muy conectada con otros sectores, como por ejemplo la cirugía base del cráneo, la alergología, foniatría, optoneurocirugía, etcétera. El objetivo es definirla como se ha hecho siempre, pero dando la visión que hay en la actualidad sobre ella.
-¿Cuál es esa visión actual?
-Se trata de destacar los importantes avances que se han operado gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías. Por ejemplo, con el diagnóstico precoz de la sordera. En Asturias fuimos pioneros en la implantación del programa en el que gracias a autoemisiones acústicas se puede detectar si el recién nacido va a padecer sordera o no. Otros beneficios están en la mejora de las prótesis reconstructivas del oído medio, que son muy frecuentes; en la evolución de los audífonos, ya que gracias a la digitalización han mejorado enormemente la capacidad de audición y comprensión del paciente, o en los implantes cocleares, que supusieron una revolución en la especialidad y que son un dispositivo que sustituye al oído interno. Con todo ello, se ha logrado integrar al sordo profundo que puede llegar a oir.