Miguel Martret es director de Estrategia de Marca de Bassat-Oglivy, en Barcelona, agencia que, junto a Bitácora, de Gijón, creó la nueva campaña turística del Principado.
-¿Cómo surgió la idea de usar al oso Yogui como imagen turística de Asturias?
-Queríamos diferenciarnos de las más de cien campañas turísticas que hay ahora mismo en el mercado, en las casi todas son paisajísticas.
-¿Y cómo conectaron la figura del oso americano con Asturias?
-Empezamos a ver que Asturias podía ser como la Canadá del Norte, ligada a la naturaleza y a los parques nacionales. De ahí llegamos a la figura del oso, muy presente en Asturias. Luego fue sólo tirar del hilo.
-¿Fue fácil fichar a este dibujo?
-Tuvimos que hablar con la Warner, que es quien tiene los derechos de Hanna-Barbera. Desde Los Ángeles nos mandaron el protocolo sobre el uso de la figura Yogui, diciéndonos qué es lo que puede decir y qué no. La verdad es que no fue nada difícil obtener la autorización.
-¿Cuánto cuestan los derechos de imagen del oso Yogui?
-Lo que puedo decir es que el presupuesto de producción de todo el anuncio de ámbito nacional, el del oso Yogui y Bubú, fue de 400.000 euros, incluido IVA, y de 200.000 euros, el regional.
-Pero, dígame al menos si son elevados los derechos de autor.
-Digamos que no es lo más caro.
-¿Hubo problema con el texto?
-No, la Warner enseguida aprobó el proyecto. Fue más puntillosa sobre el ilustrador, ya que no aceptan a cualquiera.
-¿Qué respuesta espera?
-Sabemos que es una apuesta arriesgada, pero creemos que va a funcionar muy bien.
-¿Temen que se tome a broma?
-No. El oso Yogui es un personaje entrañable, que conecta muy bien con la familia y con los mayores de 25 años. Toda nuestra generación merendó viendo en la tele las aventuras de este oso, así que rechazo no va a generar.
Debate nacionalista
-¿Por qué no otros osos como Winnie the Pooh?
-Yogui nos iba muy bien por su relación con la figura del parque nacional y con el tema de saborear a Asturias. Es un buen vividor, le gusta comer bien y es pícaro pero sin malicia, por eso conecta bien con el Principado.
-Pero, no deja de ser un oso americano que come emparedados, no fabada.
-Por eso se vino a Asturias. Para poder disfrutar de otras cosas que no tiene en 'Jellystone'. No pretendemos crear un debate nacionalista, sino que sea una campaña notoria y simpática.