NO fue conocido por salir en las fotografías de prensa, ni siquiera en la televisión local o regional, en la que algunos hacen cola para ser protagonistas de la farándula que se tiene en el fútbol base. Fue un referente desde hace muchos años de su vida, que dedicó a muchos niños y padres, que sabían que sus hijos estaban al cuidado de alguien responsable y con actitud para enseñar de forma altruista.¿Era Pablo distinto a los demás compañeros? En absoluto, la única diferencia era que el no tenía la fama, ni el coche , que otros van enarbolando por donde quiera que van, y así tener más derecho a protocolos, homenajes y reconocimientos. Dentro de estos colectivos hay muchas personas que en la sombra hacen mucho más de lo que se dice; sólo hay que estar al lado de ellos para tener criterio y opinión. Por todos ellos hay que reconocer y valorar este trabajo. Yo tuve la experiencia de conocer a la persona y al entrenador que fue en el Codema y dentro de mis diferentes formas de ver cómo se hacían las cosas siempre le aprecié y valoré la dedicación y el empeño que tenía y ponía para trabajar con los niños. Dentro de su método, había una constante dedicación y atención. Como todo ser humano,tenía su manera de ver y hacer las cosas; y entre sus grandes virtudes destacaba por estar siempre predispuesto a todo lo que tenía relación alguna con el fútbol, y las tareas correspondientes al club. Una de esas tareas y obligaciones era la formación del futbolista en sus inicios en las habilidades y destrezas, dedicándole muchas horas. Interés, ímpetu, entusiasmo y afición no le faltaba. Dentro de este incomprendido mundo del fútbol base hay muchos entrenadores que se pueden identificar con Pablo, incluso el que aquí escribe. Estoy seguro que esos que hoy son niños mañana hablarán de Pablo a sus hijos y nietos. El destino le fue ingrato e injusto. Y yo desde estas líneas quiero decirle: 'Pablo, sigue tu labor, estés donde estés, que siempre habrá alguien que te conozca y reconozca tu buen hacer aunque sea en el recuerdo