En vísperas del amistoso ante Rumanía, a beneficio de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), este sindicato aún reclama a la Federación de Ángel Villar una deuda de 5 millones de euros, correspondiente a la liquidación de los tres últimos partidos organizados con este fin.
La AFE no ha visto un céntimo de las recaudaciones de los choques de la selección ante Dinamarca, jugado en marzo de 2004 en Gijón; contra Inglaterra, celebrado ocho meses después en Madrid, y frente a Canadá, disputado el año pasado en Santander.
Según denuncia Gerardo González Movilla, su presidente, lo máximo que han conseguido sacar los futbolistas es un compromiso de Villar para fijar antes de final de año un calendario de pagos aplazados de unos atrasos que, tras el choque de preparación ante los rumanos, superarán los 1.000 millones de las antiguas pesetas.
Con el lleno garantizado en el Ramón de Carranza y la televisión en directo para esta noche, González Movilla calcula que, una vez descontados los gastos, los ingresos ascenderán a un millón de euros. Una cantidad que debería recaudar de forma íntegra la AFE para atender las necesidades de sus afiliados y destinar un 5% a los veteranos del Cádiz pero que, de nuevo, la Federación Española de Fútbol retendrá.